Siempre he pensado que el ser humano es incoherente por naturaleza… Quizá vaya implícita la cosa por nuestro propio ADN o quizá depende de esa ley natural que dice algo así como que no hay equilibrio sin cierto caos… Lo cierto es que las palabras no siempre reflejan las acciones y los hechos, a su vez, no reflejan las palabras…
Ahora mismo, que estamos viviendo en una sociedad enormemente polarizada por temas políticos, me he dado cuenta, de que este tipo de afirmaciones son completamente verosímiles y, por desgracia, bastante ciertas… Ya me he encontrado yo a más de una persona que se auto denomina como políticamente de izquierdas, comunista incluso, y no tienen ningún tipo de reparo en disfrutar de unas buenas vacaciones en un Hotel a todo confort y, por supuesto, de tener un hogar en que no falta de nada y un coche de estos de alta gama a los que dicen odiar tanto por su gran poder contaminante sobre el medio ambiente…
Esto es algo en lo que llevo fijándome bastante tiempo, pero las evidencias hablan por sí solas… También es cierto que hay personas del lado contrario, por supuesto, porque como dice el dicho popular, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra… Personas que se definen como enormemente religiosas, pero luego ven pasar a su lado un mendigo y no tienen ni siquiera un triste céntimo para aliviarle un poco su sufrimiento vital…
Yo no sé si esto alguna vez tendrá solución porque como he dicho puede que vaya implícito en nuestro carácter o que sea inherente a nuestra especie, pero creo que el darse cuenta de ello sería un buen paso para no caer en esta hipocresía que pone tanta distancia entre las palabras y los hechos

