El Estudio Gazapo —espacio de creatividad y trabajo de Gonzalo de Miguel, Paula Higelmo Díez y Germán Rodríguez Martínez— es uno de esos rincones de la ciudad donde las cosas suceden. Escondido en las inmediaciones del emblemático Arco de Ladrillo de Valladolid, el estudio fue testigo este domingo de una cita inolvidable: una fiesta a la hora del vermut protagonizada por Yo Somos feat. Stanley Brinks & Freschard.
La jornada sirvió para despedir la exposición “Sayat Nova”, de Ana Cubero, enmarcada en el festival CreaVA 26. La obra de Cubero convierte el trabajo textil en una experiencia casi espiritual. Su icónica “fruta de la pasión” —la granada del poeta Sayat Nova en escala gigante— es todo un llamamiento a un viaje interior hacia la intimidad y el deseo.
En este contexto de clausura y agitación creativa, llegaron a Valladolid desde Valencia y Berlín los protagonistas musicales. Yo Somos —formación integrada por Quique Gallo (Midnight Shots, Aullido Atómico), Xema Fuertes y Cayo Bellveser (Ciudadano, Maderita)— se presentó a la vieja usanza: una furgoneta, una guitarra acústica, un bajo y una caja con escobillas. Sin más artificios, el trío inundó el estudio de una luminosidad propia de su tierra natal con el tema Día grande como declaración de intenciones.
Riffs de verano y la sonicflute
Con un sonido que oscila entre el power pop y la música surf —bebiendo de referentes como Violent Femmes, The Jam o The Wave Pictures—, Yo Somos ofreció píldoras de dos minutos que transportaron al público a un idílico día de playa. Durante el directo, hicieron un recorrido por su disco Somos (2024), rescatando temas como Estar contigo aquí o la reivindicación del orgullo de barrio de Jose y Juan.

Lo mejor llegó con la presentación de su próximo trabajo y el uso de la sonicflute (en guiño a Sonic Youth), momento en el que introdujeron a Freschard. Su sonrisa y voz magnética se adueñaron de un público ya entregado antes de dar paso a la colaboración Ponernos a bailar, que cumplió su promesa de movilizar a los asistentes.
A partir de entonces, Stanley Brinks & Freschard se hicieron cargo de la velada. Con la complicidad de quienes comparten un proyecto sólido —tanto monta, monta tanto—, el dúo presentó su nuevo trabajo, Pole Fitness. Su propuesta acústica nos trasladó a una noche en Ámsterdam donde de igual manera que te ofrecen un aeropress como un “cigarette”, mezclando toques de calipso y música africana que invitan a ser cantados alrededor de una hoguera.
El clímax de la fiesta llegó con el tema Swimming, donde todos los presentes participaron de la celebración al ritmo de “swimming in the ocean, swimming in the sea”.
Este 31 de mayo de 2026 será recordado como un día radiante: un cierre de exposición en el Estudio Gazapo marcado por el buen rollismo y la sinergia entre cinco artistas que, efectivamente, nos pusieron a bailar.
JML



