Un paseo vespertino por la Feria del Libro de Valladolid, en la plaza Mayor, sirve para conocer formas de rebelión editorial. Este viernes por la tarde destacaron dos por encima de todas: la artesanal labor del nuevo colectivo Libros Preocupantes (unión entre Ediciones Tralarí ─Cintia Martín─, Ediciones Tal Cual ─Alberto Sobrino─ y Ore ─Jorge Consuegra─), y la charla entre la ilustradora y diseñadora gráfica madrileña Carla Berrocal y la creativa publicitaria y también diseñadora gráfica vallisoletana Laura Asensio.
Libros Preocupantes es una iniciativa nacida por y para esta edición de la Feria del Libro de Valladolid. Los tres pequeños proyectos editoriales han sumado fuerzas para hacerse con una de las casetas de la plaza Mayor, y así poder presentar su trabajo en sociedad estos diez días.
Reconocían estar ya cansados por la acumulación de horas al pie del cañón (entraron en acción el primer día de Feria, con la actividad “Viajando hacia un nuevo mundo”, ilustrando el muro que puede verse en el centro de la plaza, dentro de la programación infantil). Los tres, Cintia, Alberto y Jorge, aseguran (pronto veremos si en serio o en broma) que el colectivo dura hasta el lunes, cuando repartan las ganancias. “Ajuste de cuentas”, lo llaman.
En realidad, y eso sería una noticia estupenda, puede que la aventura se extienda y les sirva para organizar un método de distribución más robusto entre los tres, que agilice los procesos y minimice los dolores de cabeza que siempre genera a la pequeña edición ese eslabón de la cadena del libro.
Su experiencia en la Feria se podría definir como satisfactoria, reconoce Cintia Martín para Social24Horas, porque se trata de un evento para público en general, menos de nicho (están acostumbrados a todo tipo de mercados o festivales artísticos), y aquí se ven mejor las caras de sorpresa ante sus inventos. Hay una respuesta del público más real, más inesperada. Segundos después de estas palabras ya está Cintia explicando uno de sus libros, al más puro estilo cuentacuentos, a una pareja de lectoras curiosas.

A las 19:30 estaba programa en el pabellón de la Feria la charla sobre creación y cómic, con la madrileña Carla Berrocal, moderada por Laura Asensio. Los sesenta minutos de conversación estuvieron divididos entre proyectos por encargo que Carla Berrocal había realizado y proyectos propios. Entre los encargos, hay uno, La puerta de la memoria, originado en Archivos Estatales de toda la geografía nacional, que arrancó en Valladolid y que está disponible de manera gratuita en la página web del Ministerio de Cultura.
Sobre sus proyectos propios, Contó Berrocal (Madrid, 1983) que La tierra yerma (Reservoir Books, 2024) es una especia de western charro (“Se me antojó: buscaba generar mi propio folclore”) y que para Doña Concha: la rosa y la espina (Reservoir Books, 2021) dedicó tres años de su vida a Concha Piquer. Se acercó a la copla “de manera accidental”, confesó, a través de la estancia de su abuela en una residencia.

Berrocal es toda una referente, un ejemplo de artista cuyos trabajos, sean propios o por encargo, están absolutamente alineados con sus valores, como recalcó en sus intervenciones Laura Asensio; sin embargo, para subsistir en el mundo de la ilustración y llegar hasta donde está en este momento, al principio de su carrera tuvo que hacer algunos malabarismos. En tono jocoso, admitió los duros inicios: “Yo empecé en la ilustración siendo una puta mercenaria. Ni confirmo ni desmiento que he hecho libro religioso, storyboard…, todo tipo de cosas”. Ahora es diferente: “Tengo el privilegio de decir esto sí, esto no, pero hubo un tiempo en que eso no sucedía”.
Como otro ejemplo de resistencia y rebelión, Berrocal comentó el trabajo realizado desde el Colectivo Autoras de Cómic, fundado en 2013. Persiguiendo la igualdad en el mundo de la viñeta, desde el colectivo se vienen organizando encuentros, otorgando premios honoríficos y tramitando determinadas acciones de tipo sindical, orientadas sobre todo a contratos y a protegerse del uso indiscriminado de la inteligencia artificial en su sector.
VDL




