Hablar de la muerte es importante para vivir mejor; una reflexión que comparte Noelia Barreales, coordinadora del Festival de la Muerte, coorganizado por la Universidad Rural Paulo Freire de Tabanera del Cerrato (Palencia) junto al proyecto de arqueología Terra Levis, y que alberga el III Congreso Hablemos de la Muerte. Este encuentro transversal se celebrará desde las 9:00 del sábado 7 hasta las 17:00 del domingo 8 de noviembre. Diversos perfiles hablarán sin tabúes sobre el final de la vida para promover el pensamiento crítico a través de comunicaciones, mesas redondas, charlas, talleres, música y otras actividades.
La celebración de las dos ediciones anteriores evidenció la importancia de hablar de la muerte de manera colectiva, con el objetivo de lidiar con el miedo y el duelo. Barreales lamenta la industrialización que sufre la muerte actualmente. “Se ha convertido en un negocio exprés, bloqueando el dolor y llegando incluso a apartar a los niños de las despedidas”, argumenta. Recuerda como en el pasado se velaba varios días a los muertos acompañados de un entorno cercano que ayudaba a sanar. “Esa comunidad y los rituales de despedida son herramientas que actualmente se han perdido y gracias al festival volvemos a recuperarlas”, añade.
Para poner en valor lo mencionado anteriormente, destaca la charla inaugural ‘La comunidad, una potencia de vida ante la muerte’, que realizará Nerea Erkiaga, tanatóloga y creadora de Hil Arte Bizi -un proyecto que busca la reflexión colectiva sobre el final de la vida-.
Diferentes perfiles procedentes de disciplinas artísticas y culturales, de la comunidad científica, del sector de la arqueología, de la antropología y del ámbito educativo, así como tanatopractores, especialistas en IA, floristas, bioticistas, profesionales de la salud y de la oncología, antropólogos, panaderos, doulas, filósofos, enterradores, campesinos, agricultores, trabajadores de la industria de la muerte, pastores, entre otros perfiles, se encargarán dialogar de manera trasversal sobre el cese de la vida.
A lo largo de las dos jornadas se realizarán comunicaciones bajo los títulos de ‘IA y la muerte del ser humano’, de la mano Raúl Ramao; ‘Cantos que cantan a la muerte’, por Miguel Sánchez; ‘Acompañar la muerte’, a cargo de Mercedes Herrero; ‘Ritual y estados ampliados de conciencia en la muerte y en el duelo’, con Leticia Pedrosa; ‘Anda de día, que la noche es mí’, relatos sobre la muerte y el más allá de María del Roxo; ‘En busca de los 43 estudiantes de Ayotzinapa’, arte como reivindicación, duelo y memoria de la obra Francisco y Rafael Lozano-Hemmer, gracias a Jessica Janeiro; ‘Arqueopoética, con Héctor Castrillejo; ‘La muerte no incomoda’, por el Dr. Hermi; ‘La muerte de las estrellas y el origen de la vida’, contado por Diego Blas; y la muestra de José Abellán ‘Estoy de muerte’, un duelo subjetivo a través de un fanzine.
‘Talleres mortales’ para realizar en vida
Para completar la programación se llevarán a cabo ‘Talleres mortales’ que profundizarán en dilemas tales como ‘¿De verdad es la vida infinita?’ (Magdalena Hermoso); ‘Arqueología, emoción y muerte’ (Juan Pablo López); ‘El último baile’ (África Clúa); ’45 minutos antes de morir’ (Dr. Herme); ‘Morirse de risa? (Kerstin Spoer); ‘Sonidos que acompañan en el último viaje’ (Asociación de Campaneros del Duero).
El III Congreso Hablemos de la Muerte irá acompañado de actividades culturales y artísticas como recitales, conciertos, faquires, danzas organizadas y comidas populares, entre otras propuestas que se recogen dentro del III Festival de la Muerte y el III Cantemos y Bailemos con la Muerte. Por su parte, los más pequeños podrán disfrutar de un programa infantil dedicado a los menores de 13 años.
El acceso a la programación requiere la compra de una entrada general (aforo limitado) que se puede adquirir a través de la web de la Universidad Rural y cuyo coste de 55 euros se destinará al mantenimiento de La Casa del Baile.
Las jornadas se desarrollarán en La Casa del Baile, sede de la Universidad Rural en Tabanera del Cerrato, y en La Comarcal, el centro comunitario de la localidad palentina vecina de Villahán.
S.F.L.



