La Coordinadora del Transporte Sanitario de Castilla y León (CGT) movilizó este miércoles, con un éxito enorme en cuanto a participación, a conductores, técnicos y demás personal de los servicios de ambulancias de la Comunidad quienes invadieron las calles de Valladolid presentando sus reivindicaciones que exponen en su manifiesto:
“El transporte sanitario de toda esta Comunidad se une a los compañeros y compañeras del 112 y 061 en una reivindicación por la gestión pública de las emergencias en la comunidad. No hemos venido a pedir limosna, hemos venido a exigir justicia. Estamos aquí para que nos vean y, sobre todo, para que nos oigan: que nos oigan en los despachos de la Administración y que nos oigan en las plantas altas de la empresa que nos explota. Es el momento de alzar la voz La salud de los ciudadanos cedida a empresas de capital riesgo, fondos buitre, que solo buscan su beneficio, el bienestar del paciente como algo secundario, el cuidado de los profesionales ni entra en sus pensamientos. Una administración cómplice que permite el maltrato a los trabajadores y que los pacientes reciban una atención deficiente. Los dos con intereses sospechosamente comunes y alejado de las necesidades de los ciudadanos”.

¡DENUNCIAMOS SU MODELO!
“Vemos cómo otras comunidades valientes ya están recuperando el transporte sanitario para lo público, cambiando el modelo de colaboración público-privada que tanto gusta a esta administración, que no administra, que entrega este servicio público y esencial a manos privadas. Porque cuando el servicio es público, el centro es el usuario y el profesional. Pero aquí, el centro es el beneficio económico de una empresa que nos sangra”.
El Sindicato de Profesionales de Transporte y Emergencias Sanitarias (SP-TES) también se une a la reivindicación de los demás sindicatos y a los trabajadores del sector de Castilla y León para llevar a cabo la manifestación de Valladolid. La protesta ha coincidido con la celebración del Día Europeo del 112 y tiene como objetivo visibilizar la precariedad laboral que vive el colectivo, exigiendo a la administración autonómica un cambio en el modelo de gestión.

El sindicato explica que el transporte sanitario es un servicio externalizado por la Junta de Castilla y León, con más de 2.000 profesionales repartidos en las nueve provincias de la comunidad. Para José Mª García Herrero, presidente de SP-TES, es «inaudito» que, dadas las particularidades geográficas de la región, el Ejecutivo autonómico no asuma directamente la gestión de «un servicio esencial» y una de las puertas principales de acceso al sistema público de salud.
Seguimiento estricto a las empresas adjudicatarias
Pero no todo son reivindicaciones propias de los profesionales del sector. La jornada también reivindica mayor control por parte del SACyL del Contrato con las concesionarias del transporte sanitario y cumplimiento estricto de los pliegos. “SACyL no está haciendo un seguimiento y nos encontramos que las Empresas del transporte sanitario en esta Comunidad, incumple en muchos casos los pliegos. Faltan ambulancias y personal en el día a día, lo que hace que los pacientes que necesitan estas ambulancias
para ir a consultas, rehabilitaciones y diálisis, en muchas ocasiones no lleguen

La manifestación comenzaron a las 11:30 en el Antiguo Hospital Militar de Valladolid. Después, recorrió las calles de la ciudad hasta terminar frente a la Consejería de Sanidad. Los Técnicos de Emergencias Sanitarias instan a la Junta a que haga público el servicio. Hasta que eso ocurra, exigen que obligue a las empresas contratadas a cumplir lo establecido.
Por su parte, el sindicato UGT ha denunciado que los trabajadores del transporte sanitario de Castilla y León, llevan tiempo soportando “condiciones laborales injustas, salarios insuficientes y una falta de reconocimiento que se corresponde con la responsabilidad y la dureza del trabajo que realizan a diario”, han apuntado mediante comunicado en su redes.
Ese malestar es “real y legítimo” y merece ser escuchado “sin filtros ni utilización interesada”, han añadido, por eso el sindicato “entiende el enfado del conjunto de los trabajadores” y “comparte muchas reivindicaciones” reconociendo “la legitimidad de la protesta a la que se han sumado en el día de hoy, miércoles 11 de febrero, para “exigir mejores condiciones laborales”.





