Todo se ha ido cociendo a fuego lento. La música, como la vida, en ocasiones se vuelve un laberinto. El pucelano Quique Bizar lleva tiempo planeando su nuevo aterrizaje sobre los escenarios. Hace dos años que, abonado al formato EP (media duración), lanzó su último trabajo (Como un caballo azul), y desde entonces venía desgranando lo que sería (lo que ya es) su primer LP: Ruido blanco. Lo presenta en Valladolid este sábado 30 de mayo (21:00 en Radial).
Quique Bizar es parroquiano de toda la vida del Estudio 335, capitaneado en Sevilla por Domingo Díaz Alférez, Domin, y allí, por supuesto, han sudado él y sus colaboradores el registro de esta colección de canciones. “Domin es muy crack y está rodeado de músicos muy cracks”, cuenta, en charla con Social24Horas. “Yo le mando demos muy caseras de mis canciones y él se imagina cómo producirlas”.
Con respecto a sus anteriores grabaciones en sus idas y vueltas a Andalucía, esta vez hay una diferencia significativa: “En la mayor parte de los temas, la música está grabada en directo, en lugar de por capas. Tiene un rollo especial por eso”. Por experiencia, sabe que “los músicos acaban generando cosas más valiosas tocando juntos”.
Para conseguir el sonido de Ruido blanco, el propio Domin se encargó del bajo, Carlos Abad apoyó en las guitarras, Jorgue Gorgues golpeó la batería, y pasaron por el estudio también personajes de la escena rock sevillana como Pedro Jiménez, Guille Luceño, Quique Ruiz y Luis Alfonso.
Ahora toca mostrar esta labor y que las canciones vuelen. El que fuera cantante y guitarrista de la banda madrileña Royal Bustards (publicaron Tales from the holy crisis hace más de una década) llega animado por el éxito del más reciente show: presentó los nuevos temas en Madrid el pasado sábado 23. Fue en acústico, en el Aleatorio, por requisitos del propio local malasañero, orientado a este tipo de formatos con menos decibelios y también a la poesía.
“En Radial la idea es hacerlo yo solo pero con guitarra eléctrica”, explica, “que siempre te da muchos más matices, mucha más dinámica, puedes cambiar ciertos sonidos con los pedales y le da un poquito más de variedad”. La entrada para el concierto es libre (plaza Federico de Wattenberg).
Durante el proceso de grabación del disco y preparación de directos, Quique Bizar se ha descubierto a sí mismo alejándose unos meses de sus músicos de cabecera (en ese consejo de ministros están, seguro, Bruce Springsteen, Leonard Cohen y Patti Smith) y concentrándose en lo más cercano: “Estoy escuchando más rock en español de lo que solía”, reconoce. Lo hace porque cada vez le han ido interesando más algunos proyectos que hasta ahora le pillaban a desmano, y también “para ver cómo escriben los demás y aprender cosas, para ver cómo lo defienden”.
Hay uno que consigue sorprenderle siempre, a pesar de que lo conoce desde que comenzó su carrera: “Acaba de sacar disco Gatoperro, vallisoletano, que yo creo que es una de las personas”, subraya Quique, “que mejor han escrito en nuestro idioma en muchas décadas”. Hace poco se acercó a una sala madrileña donde tocaba: “Fue espectacular”.
V.D.L.



