Una deriva TERF (Trans-Exclusionary Radical Feminist, traducido en español como Feminista Radical Transexcluyente) ha provocado la última controversia transfóbica en Valladolid. La Biblioteca de Castilla y León anunció para este viernes 8 de mayo un evento en torno al libro No contaban con las madres, de Nuria Coronado, y un buen número de colectivos, comenzando por la Fundación Triángulo y Camada Queer Castellana, protestaron por lo que consideraban un ataque a su mera existencia. La autora del libro es conocida por divulgar conceptos como “contagio social” o “lobby trans”, que podrían confundirse con el programa de partidos de ultraderecha, aludiendo a un supuesto “movimiento económico bestial detrás”, o a algún tipo de élite trans que mueve hilos en la sombra para dominar el mundo y que extenderá su ideología entre la infancia.
Fundación Triángulo y Camada Queer Castellana enviaron una carta a la Biblioteca de Castilla y León y convocaron una concentración a las puertas del centro antes de la presentación del libro. También se plantean elevar el caso a Fiscalía por si pudiera ser constitutivo de un delito de odio. Las organizaciones consideran inadmisible que una institución pública albergue un discurso que califica la identidad trans como “daño irreversible”. Según estos colectivos, la cesión de este espacio contraviene los principios de la ley 10/2007, de 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas, que establece que estos centros estén libres de discriminación por razón de género u orientación sexual. “Presentar el transgenerismo como un peligro para la salud física y mental de los menores, señalan, no se puede considerar libertad de expresión, sino una patologización desfasada que vulnera la Ley Trans estatal”, reclaman.
En relación con los testimonios de familiares incluidos en la obra, Fundación Triángulo manifiesta su máximo respeto a las vivencias de cada madre o padre. No obstante, subraya que las experiencias individuales no deben servir para estigmatizar a todo un colectivo o promover teorías de “contagio social” o “daños irreversibles”, que contradicen el consenso científico y la legislación actual.
Carta a la Biblioteca de Castilla y León
A la atención de la Dirección de la Biblioteca de Castilla y León.
Las entidades firmantes: Fundación Triángulo, Izquierda Unida Valladolid, Red de Mujeres de Izquierdas Unidas, Movimiento Sumar Castilla y León, Comisiones Obreras Castilla y León, Movimiento Contra la Intolerancia, Comisión de Igualdad de la Federación Vecinal Antonio Machado, Coordinadora de Mujeres Valladolid, Podemos Valladolid, Asociación de Mujeres la Rondilla, Mujeres Artistas Profesionales Valladolid, ALEAS Izquierda Unida Castilla y León, ATC Rainbow Valladolid, Chrysallis CyL, Awen LGBTI León, Espacio Seguro Burgos, Tutti Frutti, Camada Queer Castellana y Plataforma Solidaria con Palestina; nos dirigimos a ustedes desde una profunda preocupación y la esperanza de ser escuchadas, para solicitar la cancelación de la charla y presentación del libro No contaban con las madres, de Nuria Coronado, prevista en sus instalaciones.
Una biblioteca pública es un espacio cultural y también es, o debería ser, un lugar de acogida, de refugio y de respeto para toda la ciudadanía. Por eso duele especialmente que pueda convertirse en un escenario donde se cuestione la dignidad, la existencia y los derechos de las personas trans y de sus familias.
Desde Fundación Triángulo, junto a otras organizaciones y personas comprometidas, hacemos esta petición con carácter urgente, apelando a la responsabilidad colectiva de proteger espacios que deben ser seguros para todas las personas. Esta solicitud nace también desde lo personal: Soy Sam, un hombre trans de 22 años. Salí del armario con 14. Mi vida no es un debate. No es una teoría. No es una opinión. Cuando se plantean discursos que cuestionan quién soy, no se está generando diálogo. Se está generando dolor. Se pone en duda mi lugar en el mundo, mi identidad y mi derecho a vivir con dignidad.
El libro que se presenta utiliza el sufrimiento de las familias para justificar el rechazo. Pero hay otra realidad, más silenciosa y real: la de las madres, padres y familiares que aman, acompañan y protegen. Cuando yo salí del armario, mi madre no tuvo miedo de que yo fuera trans: tuvo miedo de que el mundo me hiciera daño.
¿Dónde está la voz de esas madres? ¿Dónde está la voz de quienes luchan cada día por sus hijos, hijas e hijes? ¿Y la de quienes han sufrido violencia o viven con miedo a perder a alguien a quien aman? Dar espacio a discursos que presentan a las personas trans como un “problema”, un “contagio” o una “amenaza” no es neutral. Valida una mirada que nos deshumaniza y que tiene consecuencias reales en nuestras vidas.
Por ello, exponemos algunos motivos que fundamentan esta solicitud:
1. Porque nuestros derechos no son debatibles. Cuestionarlos en espacios públicos legitima el rechazo y la violencia.
2. Porque los discursos que estigmatizan lejos de construir cultura, la rompen. Compartirlos amplifica los prejuicios. alimenta el odio y erosionan la convivencia.
3. Porque las familias que aman existen y resisten. Invisibilizarlas es negar una realidad basada en el cuidado, el respeto y el amor.
4. Porque los espacios públicos deben ser seguros. Una institución sostenida por toda la ciudadanía no puede convertirse en altavoz de mensajes que atentan contra la dignidad de parte de ella.
Por todo lo anterior, solicitamos la cancelación inmediata de este acto. Les pedimos que estén a la altura de lo que representa una institución pública, que no debe ser menos que un compromiso firme con la dignidad, la diversidad y el respeto. Confiamos en que puedan escuchar esta petición y todo lo que hay detrás de ella: vidas reales, familias reales y un deseo profundo de vivir en una sociedad que no nos cuestione, sino que nos acoja.



