A finales de 2022 la Fundación Triángulo lanzó la iniciativa artística “Pintando la diversidad del mundo”, para la realización de cinco murales en cinco municipios de la región (Viana de Cega, Benavente, Valladolid, San Pelayo y Mota del Marqués); hoy la propia fundación ha denunciado la vandalización del que pintó Sara Macho en Valladolid, situado en el paseo de Juan de Austria, muy cerca de la ribera del Pisuerga.
La obra ha aparecido con la pintada “Remigración Tradición”, acompañada de simbología falangista, en un acto que la entidad considera un ataque a la convivencia y un intento de difundir mensajes de odio de carácter racista y xenófobo. Desde la Fundación Triángulo condenan “cualquier manifestación de odio” y subrayan que “los barrios de nuestra ciudad deben ser espacios seguros donde todas las personas puedan vivir con libertad, independientemente de su origen, orientación sexual, identidad o expresión de género”.
El mural, titulado Historia de los derechos LGBTI+, está protagonizado por figuras como Virginia Woolf, Marsha P. Johnson y Simon Tseko Nkoli. Social24Horas ha conversado este miércoles con la autora, la artista procedente de Calaveras de Arriba (León), con ascendencia palentina. “Me siento mal por lo que significa, más que por el trabajo artístico”, ha asegurado. “En el fondo, me sorprende que hayan tardado tanto. Pero es muy triste y me preocupa”.
Macho ha explicado que cuando se presentó a la convocatoria de la Fundación Triángulo para la realización de estos murales, y en el momento de la ejecución, en general la recepción fue buena, aunque ya entonces recibió puntuales mensajes de odio. Recuerda la artista un encontronazo con una transeúnte que pasaba por allí y protestó de malas maneras al ver la temática de la obra. Ahora, se lamenta, tiene “la sensación de que cada vez hay más gente contraria, más extremismo”.
A partir de este momento, habrá que tomar decisiones. El mural ya tiene más de tres años, pero “se puede intentar recuperar”, señala, “para que no parezca que han ganado ellos la batalla”. La idea es que detrás de cada ataque venga una respuesta, otro mural, otra intervención artística. “A ver quién se cansa antes”, reta Sara Macho. Lo suyo, desde luego, será mucho más bonito.
VDL

