El Área de Asuntos Sociales de la Diputación de Segovia promueve un año más la conmemoración del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se celebra cada 29 de octubre. En esta ocasión, la dignidad de las personas cuidadora es el aspecto sobre el que se pone el foco. Y se hace publicando la guía editada y que lleva por título ‘Cuidar en casa con dignidad’, desde el modelo de atención centrado en la persona y en las relaciones.
El presidente de la institución provincial, Miguel Ángel de Vicente, -que además mantiene reservadas las competencias en Asuntos Sociales- ha explicado que el objetivo del documento es “facilitar la misión de las personas cuidadoras, recordando que en el centro de toda decisión debe estar la persona que recibe esos cuidados y apoyos”. En esa línea, cobra especial relevancia “atender a sus aficiones, conversaciones, placeres gastronómicos, pequeños detalles o grandes sueños”.
La guía, que además puede descargarse en la página web de la institución provincial (https://www.dipsegovia.es/documents/d/diputacion-de-segovia/guia-cuidar-en-casa-por-paginas) parte de la bienvenida con que debe comenzar el proceso y la relación entre quien cuida y quien es cuidado, desde el modelo de atención centrado en la persona en las relaciones. Se ha diseñado como una herramienta práctica para que profesionales, familiares o cualquier persona que brinda cuidados pueda ofrecer un verdadero acompañamiento. Por ello, se incluye una ficha de historia de vida y preferencias, para recoger gustos, intereses o los aspectos a compartir, para ajustarse mejor a cada identidad.
Otro de los puntos de partida clave es que la casa de quien recibe los cuidados debe continuar siendo su hogar, y no el lugar de trabajo de la persona cuidadora. Ética, confianza, dignidad… son términos que van conduciendo las pautas que propone un documento que incide en el fomento de la autonomía personal y el respeto a creencias y preferencias.
De Vicente ha recalcado que “el mejor apoyo es el que, además de orientar, facilitar, acompañar, limpiar, vestir o alimentar, reconoce la vida del otro y permite mantener el protagonismo en el día a día, poniendo corazón y profesionalidad”.

Publicaciones, actos y pódcast
La edición de esta guía supone la continuación de las iniciativas que la Diputación ha puesto en marcha en los últimos años en torno al Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo. Así, en 2025 se puso de largo un estudio elaborado en la zona de Riaza-Ayllón del CEAAS de Prádena, sobre la aplicación del modelo de cuidados de larga duración y que se sumaba al efectuado el año anterior en la zona de Sepúlveda-Pedraza del mismo CEAAS.
En 2024, la conmemoración se centró en la unidad de convivencia La Pradera, que se ubica en el Centro de Servicios Sociales La Fuencisla. Allí se desarrolló un acto para reivindicar el modelo de atención centrado en la persona y la implicación con el mismo que demuestran los profesionales del Área de Asuntos Sociales de la institución provincial.
Asimismo, en abril de este año, la Diputación puso en marcha el pódcast titulado ‘El latido de los cuidados’, que aborda el trabajo que se despliega para conseguir el bienestar de las personas, desde la convicción de que la atención debe incluir, necesariamente, un aspecto humano y emocional. La iniciativa supone el lanzamiento mensual de episodios, en los que van tomando el protagonismo diferentes profesionales del Área de Asuntos Sociales, para desgranar con cercanía los ámbitos residencial y comunitario del modelo de atención centrado en la persona.
«El latido de los cuidados’ muestra la dimensión más humana, técnica e integral, así como el impacto en personal con discapacidad, mayores o dependientes, menores y vulnerables en general, partiendo de que el cuidado es una responsabilidad social compartida. Esos episodios continuarán su lanzamiento cada primer miércoles de mes, hasta culminar en marzo de 2027.
Miguel Ángel de Vicente ha identificado la conmemoración de este día con “la importancia de los cuidados en una sociedad marcada por el aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento de la población y la demanda creciente de atención a personas vulnerables o dependientes, con cuidados que no deben limitarse a las necesidades más básicas, sino incluir una dimensión afectiva y de apoyo emocional”.




