Muchísimos de nuestros jóvenes e incluso de quienes peinan ya canas, se ven atraídos por las grandes urbes en busca de una oportunidad laboral ante la falta de trabajos en las zonas rurales. Solo es necesario pasear por las calles de los pueblos de cualquier provincia para darse cuenta de la ausencia de chavalería, de la falta de relevo generacional en las labores agrícolas, ganaderas y de otros oficios en la mayoría de las poblaciones pequeñas. Casas vacías y deterioradas, algunas en estado evidente de ruina, negocios que antaño eran punto de reunión tienen ahora la trapa bajada, campos que en otro tiempo reunían a labriegos en las rutinas de siembra, cuidado y recolecta son ahora prados llenos de malas hierbas y maleza que alimentan los temibles incendios de las fechas estivales.
Pocos son los que quedan, ni si quiera las personas mayores quienes, obligados por la falta de servicios en sus lugares de nacimiento, tienen que buscar refugio en residencias o en ciudades donde poder realizar cosas que los acomodados de las grandes urbes damos por sentado. Ir al supermercado, poder acudir al médico, ir a la farmacia o alternar con los paisanos en un bar son ahora privilegios vetados a nuestros mayores que, si se quedan en el pueblo, se ven aislados y abandonados en sus propios hogares.
Sin embargo, hay ocasiones en las que se produce el efecto contrario, hay quienes buscan refugio en los pueblos de los que una vez escaparon. Quienes prefieren el riesgo de emprender en la tranquilidad del mundo rural en vez de la seguridad económica que supuestamente ofrece la vorágine diaria de una gran capital. Quienes cambian esa hora y media de caótico y ruidoso tráfico para ir a su puesto de trabajo y dedicar ese tiempo en paseos al atardecer en la quietud del campo con el relajante sonido de la naturaleza como compañía.
Maite e Iván son ejemplo de ese grupo de valientes que han decidido cambiar la relativa seguridad y del acceso inmediato a casi cualquier servicio por la incertidumbre de tener que buscarse las habichuelas. Ellos cambiaron Madrid, con esa protección que da el habitar en una colmena donde sacrificas tu individualidad en busca de una sensación de seguridad, por Chozas, un pueblecito del páramo leonés donde reencontrarse con su individualidad pese a la sensación de soledad que a veces se vive en los pueblos.
Pero no solo se han mudado al agro leonés, trasladando sus trabajos de manera virtual como tantos otros, han decidido colaborar con la revitalización del pueblo atrayendo, aunque sea durante un breve periodo de tiempo, a jóvenes y no tan jóvenes al pueblo para que vivan una aventura inmersiva. Durante una hora, quienes se aventuren a disfrutar de su Scape Room rural, deberán enfrentarse a acertijos, galimatías, pruebas, jeroglíficos y adivinanzas para poder resolver “El eslabón perdido”, una historia de piratas y tesoros que pondrá a prueba el ingenio y la destreza de quienes se acerquen a Chozas.

Hoy nos acercamos hasta Chozas donde Espacio TRIKONA tiene su sede para charlar con sus gerentes Maite e Iván y conocer de primera mano su proyecto para dar vida al mundo rural leonés.
Social24Horas: La primera pregunta es obligada ¿Qué motivó vuestra decisión de hacer las maletas para veniros a un pueblecito de León?
Espacio Trikona: Decidimos que ya era el momento de salir de la “distracción” en la gran ciudad para llevar una vida más consciente donde tener la posibilidad de desarrollar un proyecto sostenible. Para ello necesitábamos un espacio concreto, en un entorno tranquilo y que mantuviera la esencia de la vida de pueblo en comunidad.
Social24Horas: Y, de todos los pueblos que tenemos en la provincia, ¿Qué os atrajo especialmente de Chozas de arriba?
Espacio Trikona: La hospitalidad fue lo que nos confirmó que habíamos llegado al lugar adecuado. Además de una pluma en una de las paredes de la casa. Pero eso ya es otra historia.
Social24Horas: Ambos tenéis vuestros trabajos que, perfectamente, podéis realizar desde la tranquilidad de vuestra casa de pueblo de manera remota y, aún así, habéis decidido colaborar con la revitalización del pueblo creando un lugar donde pasar un rato divertido ¿Por qué?
Espacio Trikona: La idea no era venir al pueblo para aislarnos, algo que paradójicamente ocurre en las ciudades, donde apenas existe la relación vecinal. Buscábamos un tiempo libre de calidad donde aportar alternativas en sintonía con la convivencia.
Social24Horas: ¿Cómo se crea un Scape Room? ¿De dónde viene esa mente creativa que imagina mundos y enredos?
Espacio Trikona: Primero surge la temática y se plantea un objetivo o misión de juego. Luego se crea la ruta con las distintas pruebas encadenadas que llevan a conseguir, o no, el objetivo. Nosotros usamos elementos que tenemos por casa y construimos lo necesario para desarrollar cada prueba. Esta es la parte creativa. Para nosotros es una forma de expresión, a veces curativa, que usamos como metodología en muchas de nuestras actividades.
Social24Horas: “El eslabón perdido” es una aventura de piratas y tesoros ¿En qué consiste al actividad y que tenemos que hacer para disfrutar de ella?
Espacio Trikona: Un equipo de antropólogos ha descubierto objetos de más de 1000 años, entre los que se encuentra un cofre cerrado. El objetivo es encontrar la llave para abrirlo.
No hacen falta habilidades físicas ni intelectuales. Simplemente observar, relacionar conceptos y seguir la intuición, por muy descabellada que sea. Y por supuesto, trabajo en equipo.
Social24Horas: Este es el segundo tema que inspira vuestro Scape Room Rural, una aventura que, para quienes tenemos cierta edad, nos trae nostálgicos recuerdos de los “Goonies” ¿Tendremos futuras aventuras, tenéis pensado ampliar la oferta de estos puzles inmersivos?
Espacio Trikona: Depende del interés. Los aventureros que hicieron el primero nos animaron a crear esta segunda propuesta. También diseñamos escapes itinerantes a pueblos que quieran integrar esta experiencia para sus vecinos.
Social24Horas: Sabemos que habéis venido a Chozas de Arriba, no solo como unos vecinos más, que vuestra intención es crear y buscar sinergias con las que volver a dar vida al mundo rural ¿Podéis hablarnos un poco de ese cóctel de ideas que tenéis planeado y si ya existen fechas previstas para su comienzo?
Espacio Trikona: En septiembre tenemos previsto abrir el espacio Trikona, un centro holístico experiencial para el autoconocimiento con actividades de yoga, meditación, alimentación consciente, sueños lúcidos, astrología, psicomagia, simbología…
Social24Horas: Chozas de arriba, como tantos otros pueblos del Páramo, tienen la fama de ser lugares de extensos campos de cultivo donde las sombras y los árboles se cotizan caros, pero nos comentáis que nada más lejos de la realidad ¿Qué tiene este pueblo que pueda atraer visitas?
Espacio Trikona: Hay tres cosas que a nuestro parecer destacan en el municipio de Chozas: La Laguna de fuente blanca, los atardeceres y la amabilidad de la gente.

Social24Horas: Cuando comenzasteis a compartir con los vecinos vuestra filosofía y vuestros proyectos para el reverdecer del pueblo ¿Cuál fue la acogida por parte de los lugareños?
Espacio Trikona: Un mezcla entre curiosidad, expectativa y prudencia, quizá por el desconocimiento de algo no habitual en el municipio. Pero siempre con respeto.
Social24Horas: Algunos de vuestro proyectos futuros y presentes se pueden realizar de forma particular o privada sin embargo, para otros, es necesaria la implicación de la comunidad y de los entes públicos ¿Creéis que tanto las entidades locales como las administraciones públicas apoyan este tipo de iniciativas para dar vida al medio rural?
Espacio Trikona: Sí. Y consideramos que es muy necesario el apoyo administrativo para desarrollar este tipo de proyectos alternativos y en general para reactivar la repoblación rural. Estamos muy agradecidos por la colaboración del ayuntamiento con nuestras iniciativas.
Social24Horas: Muchas gracias por esta tarde de charla y por compartir con nosotros vuestro tiempo. Iniciativas como la vuestra son las que dan oportunidades a los pueblos vaciados. ¿alguna reflexión como despedida?
Espacio Trikona: La pasión y el entusiasmo son el motor para poner en marcha proyectos con buena energía y que perduren en el tiempo. Tenemos muchas ideas y ganas de compartir nuestra experiencia.
Gracias por escucharnos.


