El Camino de Santiago o, mejor dicho, los Caminos de Santiago tienen su origen en leyendas, en supuestas señales místicas y en los viajes que se le atribuyen al apóstol Santiago el Mayor en sus misiones evangelizadoras por la Hispania romana y al periplo que, posteriormente, hicieron sus discípulos para dar descanso al cuerpo de su maestro en los lugares donde éste desarrolló su labor cristiana.
Casi ochocientos años después de aquel viaje para dar reposo al cuerpo de Santiago, en el lugar en el que los bueyes que tiraban del féretro, según la leyenda, se negaron a continuar y que ahora conocemos como Santiago de Compostela, nace realmente lo que es la peregrinación al lugar de sepultura del apóstol.
Cuentan las crónicas de la época que el Rey Alfonso II “el casto”, avisado por Teodomiro, el obispo de Iria Flavia, de que un ermitaño llamado Pelayo había descubierto la sepultura del Santo y de sus discípulos, inicia el camino desde su corte hasta ese lugar en el que se encontraron los monumentos funerarios con la inscripción grabada “aquí yace Santiago, hijo de Zebedeo y Salomé”. EL Rey manda construir allí la primera capilla que, con posteriores remodelaciones y ampliaciones, es hoy la actual y magnífica catedral de Santiago y, conformando con esa primera peregrinación real el camino de Santiago primigenio.

La noticia del hallazgo corrió como la pólvora por le Europa de la Edad Media, en una época en la que el cristianismo estaba necesitado de un motor para impulsar a reconquista, atrayendo a miles de peregrinos de toso los rincones europeos hasta el Santo Sepulcro de Santiago.
Ese renovado fervor religioso impulsó la construcción de carreteras y puentes, ermitas y catedrales a lo largo del camino además de hospitales y posadas para dar servicio a los caminantes y sirviendo, además, como un nexo e intercambio de información entre los pueblos de la Europa medieval.
Durante mucho tiempo la importancia del/los camino/s fue crucial para el intercambio cultural y comercial, hasta el punto de ser la vía de comunicación más importante de la Europa cristiana en el medievo y el motivo por el que muchos pueblos incluyeron en sus topónimos referencias a este peregrinar.
Pese a su importancia, a partir de los siglos XIV y XV, comenzaron a disminuir los transeúntes por le Camino de Santiago. Las guerras en las que Europa estaba inmersa, la peste negra y el cisma cristiano llevaron a la casi desaparición de esta emblemática ruta.
En el siglo XX, después de la II Guerra Mundial, resurge el interés por el Camino de Santiago siendo declarado en 1987, por el consejo de Europa, como el primer itinerario cultural europeo y, la UNESCO, en 1993, incluye el camino francés y otros itinerarios dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad y que, junto a los años Jacobeos que ha ido celebrando la iglesia cristiana, dieron un impulso enorme al camino y todas sus variantes.


Lo que antaño se hacía por devoción, por penitencia impuesta o autoimpuesta o por la deuda contraída por la intercesión de una Virgen o Santo ante una sanación o milagro, ahora se le unen otros motivos más laicos como el deporte, el compartir experiencias, la introspección personal o el simple disfrute de los pueblos, paisajes y gentes que encuentras a lo largo del peregrinaje.
Sea como fuere o se elija el camino que se elija hay personas dispuestas a ayudar y proteger a los caminantes, como antaño lo hiciera la Orden de Santiago, nacida en el Reino de León en el siglo XII, e incluso los mismísimos Templarios, estos nuevos protectores, casi siempre anónimos son los Hospitalarios.
Ángel Herranz es una de esas almas comprometidas con los viajeros, un corazón solidario que lleva muchos años como Hospitalero en HOSVOL velando por el buen camino de los peregrinos.
Social24Horas: ¿Cómo nace tu vínculo con el camino de Santiago?
Ángel Herranz: Pues, si no creemos en la predestinación, en el año 1998, tomando café con mi amigo Pepe Revuelta, investigador del CSIC en una pausa del trabajo, me comenta que el fin de semana se va a hacer el Camino de Santiago, me sonó raro pero, por continuar la charla le comenté que parecía interesante, me invitó a acompañarle y realizamos la etapa de Ponferrada a O Cebreiro. Me empapó la lluvia en toda la etapa, me destrocé los hombros con el peso de la mochila y dormí en una litera incomoda, después del sufrimiento pensé, esto es conocimiento y recuperación de partes del cuerpo que tenías olvidadas, no hay tele, no hay niños ni tareas que realizar, solo yo por mí y para mí, esto puede ser estupendo.
Después, cada año, unos días los dedicamos a recorrer el camino siguiendo hasta Santiago, luego comenzamos desde Roncesvalles, donde se unió nuestro amigo Domingo Matategui y con los años y las caminatas, el vino de crianza y el lechazo al agua en Burgos, la visita a las ermitas y las cerezas que tomábamos prestadas en el camino, se forjo una amistad muy satisfactoria que mantenemos.
Social24Horas: Antes de esa experiencia cuasi religiosa no pasaba por tu mente tener una relación tan íntima con el Camino y el voluntariado ¿Qué pasó para que esta labor altruista se convirtiera en tu pasión y en una forma de vida?
Ángel Herranz: Pues no, después de las primeras experiencias como caminantes decidimos solicitar la admisión en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en León y comenzamos a participar en sus actividades. Luego realice en Grañón el Curso de Hospitaleros Voluntarios de HOSVOL y, a partir de realizar mi primera hospitalidad en Najera, con mi entrañable amiga Esther, quede definitivamente enganchado a los caminantes, los Hospitaleros voluntarios y a todo lo relacionado con el camino, donde incluyo con enorme cariño, la atención a los peregrinos que en la actualidad realizamos un grupo de compañeros y compañeras de la Asociación de León.
En respuesta a la ultima parte de la pregunta, es de justicia aclarar que es una parte de mi forma de vida, tengo otros compromisos y otras actividades, fundamentalmente familiares, que ocupan mi dedicación y mi tiempo y que me resultan tan satisfactorias como el camino ya que se corresponden con el camino de la vida.
Social24Horas: Además de la labor de atención al peregrino también colaboras en la revista Senderín con “Las lecturas emocionales” ¿Esta faceta literaria nace a la par de la etapa peregrina o ya cultivabas las letras con anterioridad?
Ángel Herranz: Pienso que la faceta que pretende ser literaria pero que carece de oficio es una forma de comunicar pensamientos, ideas o emociones, como anuncia el título, que surge de mi etapa adolescente y se afianza en mi etapa contestataria. Esta afición tiene que ver con la época en que tomé conciencia de que el ser humano tiene muchas cosas que escuchar y que aprender, pero también tiene la obligación de expresarse y comunicar a los demás. La escritura considero que es una buena forma de cumplir este compromiso y afortunadamente HOSVOL (Hospitaleros Voluntarios) y La Asociación de Amigos del Camino de Santiago, de León me han permitido ejercer de escribiente sin pedirme otros requisitos que no fueran la prudencia y el respeto a los demás y que los artículos tengan que ver con el Camino (que como dice nuestro himno es duro cual la vida), por tanto, admite una amplia variedad de temas.
Social24Horas: ¿Qué hace exactamente un Hospitalero?
Ángel Herranz: Lo mismo que una madre que tiene los hijos por el mundo. Prepara y limpia la casa, surte de algunos alimentos necesarios la despensa, mantiene el fuego encendido, el botijo con agua fresca y las camas en perfecto estado de revista. Todo ello por si alguno de los hijos o parientes deciden venir de visita, al refugio que es el hogar, con la pretensión de reponer fuerzas y descansar para continuar su viaje.
Social24Horas: ¿Cualquiera puede pertenecer a vuestra familia de voluntarios? ¿Dónde desarrolláis vuestra labor?
Ángel Herranz: Cualquier persona que haya realizado el camino como peregrino. Actualmente es necesario realizar un Curso de Hospitaleros Novatos que dura tres jornadas, suele realizarse en fin de semana y en distintas provincias de España y también en el extranjero, Lugares y fechas de realización y requisitos se anuncian en la revista de la Federación Española de Asociaciones del Camino de Santiago y en los boletines de HOSVOL.
La labor se realiza en albergues municipales o parroquiales y la condición es que sean albergues en los que se aporte un donativo, que sirve para el mantenimiento de los mismos.
Social24Horas: Imaginamos que, en todos estos años, las anécdotas abundan en tu memoria ¿Podrías compartir alguna con nosotros?
Ángel Herranz: Bueno, como soy muy mayor he conocido a: Felisa de Logroño, El cura José Ignacio de Logroño, Ernesto de Grañon, Angel Urbina y Rosa de Grañón, El mítico hospitalero de Madrid en Tosantos, Resti en Castrogeriz, La hermana del cura en Carrion de los Condes, Las mujeres que regentaban el albergue de Rabanal del Camino, Alfredo y Carmen de Molinaseca, Tomas ( El Templario) de Manjarin, El Jato de Villafranca del Bierzo, Los monjes de Samos y algunos que no añado por no extenderme. Con todos tengo anécdotas muy entrañables y divertidas, aunque lo mejor es que siempre que regresaba a casa después de realizar un camino o ejercer la hospitalidad mi frase favorita “vengo con el cuenco de las emociones a rebosar y tengo mucho cuidado de no tropezar para que no se me derrame”. Pasados unos días me reubicaba en el hogar y hasta el año siguiente.
Una anécdota en el albergue de Estella, se trataba de una peregrina francesa, edad cerca de los cincuenta, sufrió una indisposición y como aconsejan las normas de la hospitalidad podía quedarse dos días para reponerse, resultó que la convalecencia se prolongó tres y cuatro días y quería quedarse con nosotros , fue muy duro convencerla de que su meta era Santiago y que su camino estaba esperándola en las siguientes etapas, se despidió con lágrimas , pasados unos años en una peregrinación organizada por la Asociación de amigos del camino de león a El camino de Le Puy en Valey, en la oficina del peregrino de Le Puy me encuentro a una mujer que dirigía la oficina del peregrino donde entregaban credenciales a los peregrinos, me abraza con lágrimas de alegría y me dice Ángel, Ángel, resultó que era la peregrina que no quería abandonarnos en Estella.
Social24Horas: Desde tu punto de vista o desde la perspectiva de la Federación de Hospitaleros (HOSVOL) ¿Existe un Peregrino puro o cualquier caminante, con independencia del medio de transporte que use, el camino que escoja o la motivación que lo guíe, es igual que los demás?
Ángel Herranz: Yo pienso que peregrinos puros tendría que buscarlos algún descendiente de Abraham el que se dedicó a buscar justos en Sodoma y Gomorra. En el mundo de hoy no es fácil que juntara muchos. En cualquier caso, si lo que preguntas es si existen peregrinos conocedores de lo que significa la peregrinación y comprometidos a realizarla de forma estricta con las referencias de los primeros creyentes que se acercaron a Compostela después del descubrimiento de los restos de Santiago, mi respuesta es que los hospitaleros no juzgamos, para nosotros cualquiera que llama a la puerta del albergue es un peregrino excepto que se demuestre, de forma inequívoca, que pertenece a otro grupo que no tenga que ver con la peregrinación y, para su atención, damos aviso a las organizaciones competentes.
Por otra parte, el camino de cualquier caminante o viajero cuyo objetivo sea la peregrinación y su meta Compostela, con independencia de sus comienzos, confiamos plenamente en que cuando se encuentre en Santiago se habrá transformado en un peregrino e irradiara pureza de su cuerpo y de su alma.

Social24Horas: Además de la labor voluntaria de asesoramiento, cuidado y acompañamiento a los Peregrinos también formas a los nuevos Hospitaleros y compartes “píldoras” filosóficas que ayudan, tanto a voluntarios como a caminantes, a entender el Camino de Santiago desde un punto de vista emocional, sanador y de auto reflexión ¿esta forma de ver la vida nació con tu vínculo con el Camino o la has ido construyendo con tus otras experiencias vitales?
Ángel Herranz: Bueno esto pide una respuesta muy amplia, me preguntas por una vida y voy a responder, contrario a mi costumbre, lo más breve posible. Todo comenzó durante mi adolescencia en Trobajo del Camino y en el seno de una familia de clase baja en la España del “Movimiento” y de la supervivencia. Con 17 años me di cuenta de que solo yo podía escribir mi historia personal, ya trabajaba y tenía amigos que podían permitirse estudiar, incluso en Madrid , reflexionando y teniendo en cuenta los buenos consejos de un cura Jesuita (Don José) y de mi maestro Luis Pérez Carretero (Protésico Dental) me interne en eso de la cultura y comencé a estudiar hasta la fecha que sigo estudiando un poco, ya de adolescente o mocito 22 años me enamoré y comencé a copiar, adaptándolas al caso, algunas poesías para enviarlas a la destinataria. Funcionó un poco y me animé a escribir eso que se pueden llamar versos pero que no guardaban las reglas oportunas.
Sigo mi vida y paso a la contestación a situaciones que consideraba injustas y pongo sobre un papel ideas o sueños de utopías, termino mi carrera y ejerciendo ante los tribunales que hoy se conocen como de lo social , escribo demandas en procesos laborales que mas parecen historias para conmover al tribunal , luego superada esta etapa, mayor y casado en un matrimonio con dos hijos me paso a la inteligencia emocional y a las habilidades sociales y aterrizo en el Camino de Santiago (supongo que no por casualidad ya que vivo en Trobajo del camino, la comunión la realizo vestido de Caballero de Santiago, me caso en La Virgen del Camino y mis hijos bautizados también allí, donde colaboro en los cursos de hospitaleros novatos , imparto cursos para los hospitaleros veteranos, participo en los encuentros anuales de HOSVOL aportando ideas y planteando cuestiones relacionadas con la acogida a los peregrinos y, por último, me atrapa “El Senderin” donde tienen la generosidad de publicar algo que se titula “mis lecturas emocionales”.
Social24Horas: ¿Qué más hace Ángel en su día a día, además de cuidar de los peregrinos del Camino de Santiago?
Ángel Herranz: Primero contestaré que distingo perfectamente entre cuidar a los peregrinos y pensar en los peregrinos, en cuanto a lo primero te diré que es muy fácil, porque los peregrinos actuales se cuidan solos o solas y, si lo necesitan, se ayudan de la IA la AP o las redes sociales incluyendo, si es necesario, las agencias de viajes y los albergues privados. En cuanto a los que son atendidos por HOSVOL los cuido durante los periodos (quincena o semana) que me encomienda nuestro coordinador Manuel Oliva y en el albergue que me asigne, dentro de los gestionados por el grupo.
En lo relativo a pensar en los peregrinos atiendo un día por semana en la oficina de la asociación de León y me ocupo de estar disponible para lo que los compañeros de la asociación que coordinan distintas áreas, me soliciten, además me fijo en la situación de los albergues o los caminos por donde transito para ver si algo es posible mejorarlo. Por lo demás lo normal de un jubilado, la compra para llenar el frigorífico y la despensa, la provisión de combustible en invierno y diversas tareas de mantenimiento de la casa y la familia , visitar al hijo inmigrante en Holanda y abastecer las necesidades que requiere el que reside en León, leer, caminar los 8.000 pasos para mantenerme útil, tomar todos los cafés que puedo en mi bar de confianza y visitar a mis amigas del banco, de la compañía de la luz y de teléfonos (gestiones), la imprescindible siesta y juntar algunas letras para ver si muevo conciencias , cuido el jardín y en ocasiones coloco los libros, es decir, la visa de una persona feliz.
Social24Horas: Muchísimas gracias, Ángel por tu tiempo, por enseñarnos la labor Hospitalaria que hacéis y por mostrarnos el lado más humano e introspectivo de un Camino que es seña de identidad de nuestra tierra y del mundo ¿Alguna reflexión para despedirnos?
Ángel Herranz: Como reflexión, una frase que no es mía pero que de alguna forma resume nuestra labor y el sentido que la damos: ”Quien no vive para servir no sirve para vivir”
Que mejor forma de servir a quien no conoces que convertirte por quince días en guía, faro, ser un oasis para el descanso y todo sin pedir algo a cambio.
“La Hospitalidad en el Camino de Santiago como filosofía y motor de vida. Una entrevista a Ángel Herranz”

