Hace tiempo que Valladolid no es ajena a la fiebre de la mercantilización de lo que debería ser un derecho: la vivienda digna. Esa fiebre que lleva a los propietarios a cobrar 750 euros al mes por un estudio de 35 metros cuadrados en la calle Fray Luis de León, o 1.100 euros al mes por otro estudio de 40 metros cuadrados en la calle Manzana; y a los inquilinos a buscarse la vida para pagarlo.
Este sábado 5 de abril, respondiendo a una movilización nacional, el Sindicato de Vivienda de Valladolid convoca a las vecinas y vecinos de la ciudad a manifestarse como forma de presión para intentar frenar la sinrazón. La cita es a las 12:00 en Fuente Dorada.
“Los fondos de inversión y los rentistas siguen acumulando beneficios mientras miles de personas son desahuciadas, expulsadas de sus barrios o condenadas a vivir en condiciones indignas”, explican en un comunicado desde la organización a nivel nacional. “Y todo esto con la complicidad del Estado y los partidos políticos institucionales, que han convertido la vivienda en un modelo de negocio”.
En Valladolid, además de los ejemplos diarios de alquileres abusivos que se pueden encontrar en las principales plataformas inmobiliarias, hace unas semanas tuvo lugar uno de los casos de desahucio más sonrojante de los últimos tiempos: el de Verónica y sus tres hijas. Solo la defendió el Sindicato de Vivienda de Valladolid. Consiguieron paralizar el desalojo una vez, pero al final volvió a ganar Abanca. Fue una derrota de todos. Por eso, entre otras cosas, se sale a la calle este sábado.