Este lunes 24 de noviembre el único punto del orden del día de la reunión de la sociedad Valladolid Alta Velocidad tratará de la disolución de la misma, algo que volverá a dejar a la ciudad bloqueada en cuanto a proyectos que reduzcan la cicatriz de las vías del tren, que históricamente separa barrios en el área urbana.
Ante este escenario, la Plataforma por la Integración Ferroviaria, colectivo nacido de la comunidad online Aldea Pucela, salta de las redes sociales a los salones de actos de los centros cívicos. Este martes 18 de noviembre explicaron su proyecto ante unas 120 personas en el Centro Cívico Zona Sur, y el día 27 lo harán en Delicias.
Rodrigo Amo, colaborador de la Plataforma por la Integración Ferroviaria, fue el encargado de las explicaciones históricas (es un clásico de la política municipal prometer el soterramiento para arañar unos votos y tiempo después reconocer que habrá que esperar unos años) y también del análisis de la documentación técnica.
La integración ferroviaria, señaló Amo, no consiste solo en ejecutar los pasos, “sino en urbanizar el entorno, buscando opciones amigables y amables” para los vecinos, con zonas verdes, dando un aire más residencial al espacio modificado (que no parezca siempre que uno camina por las afueras). Es la integración, además, la única opción viable tanto desde el punto de vista constructivo como desde el punto de vista financiero.
Con la paralización actual, incluso en las zonas de los pasos ya realizados han quedado partes sin urbanizar por completo, con mezcla de muro antiguo con infraestructuras nuevas; algo que Rodrigo Amo definía como “una Valladolid a trozos”.
La utopía del soterramiento de los cinco kilómetros urbanos planeados (solo se lograron llevar a cabo los cajones viarios del Pinar de Antequera) lo único que realmente le ha generado a la ciudad ha sido deuda. La de la primera etapa, de unos cuatrocientos millones de euros, que tuvo que terminar pagando en 2017 el Ministerio de Transportes a cambio de que la integración se realizara en superficie, y la deuda que existe ahora (casi seiscientos millones de euros).
Las diferencias entre integración y soterramiento, según quedó explicado en la ponencia (se hacía referencia al informe emitido por ADIF), son sustanciales. Para empezar, el proyecto de una correcta integración llevaría entre 5 y 6 años, mientras que el soterramiento tardaría 17 o 19. La diferencia de precio, que es uno de los principales impedimentos, también es sustancial: 350 millones de euros en la trama urbana en el caso de la integración (1.500 millones para la operación global), frente a 1.570 millones en la trama urbana en el caso del soterramiento (con tuneladora, única opción viable según ADIF), y 2.765 millones para la operación global. Por no hablar de que la integración ferroviaria es un proyecto que ya está en marcha y el soterramiento habría que iniciarlo desde cero (se estiman ocho años hasta el posible inicio de las obras).

El sinsentido actual es tan grande que, en el caso de la disolución de la sociedad Valladolid Alta Velocidad (cuya participación se distribuye en 30 % para ADIF Alta Velocidad, 7,5 % para ADIF, 12,5 % para Renfe Operadora, 25 % para la Junta de Castilla y León y otro 25 % para el Ayuntamiento de Valladolid), la parte que el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León tendrían que pagar solo en concepto de cancelación de la deuda sería mayor que la que tendrían que invertir en avanzar en la integración ferroviaria.
Rubén Martín, uno de los fundadores de Aldea Pucela y de la Plataforma por la Integración Ferroviaria, moderó el turno de comentarios y preguntas, que fue amplio y vino cargado de contenido por parte de vecinos procedentes de diferentes barrios afectados. Uno de los presentes protestó porque, con su actitud, “el alcalde está paralizando la ciudad; la tiene empantanada”. Otro de los asistentes animaba a los demás a que cada uno haga lo que pueda en esta campaña: “Yo sé hacer pancartas. He sabido hacer pancartas, cuando era joven”, señaló. “Si hiciera una, ¿qué eslogan tendrían que poner? Aparte de sí a la integración ferroviaria”.
Hubo quien, tras finalizar el acto, animó a los integrantes de la Plataforma a organizar un debate con la Plataforma Soterramiento Ferrocarril Valladolid, para contraponer las ideas de cada grupo (esta plataforma que defiende la idea subterránea ha organizado precisamente una asamblea informativa para este miércoles 19 a las 19h en el Centro Cívico Pilarica).
V.D.L.




