La nueva controversia medioambiental en Castilla y León llega desde las riberas del Canal de Castilla. La Asociación de Naturalistas Palentinos y Ecologistas en Acción han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Duero la paralización temporal e inmediata de las obras de tala de arbolado en el Canal de Castilla. El organismo de la cuenca está ejecutando el proyecto “Obra de Consolidación del Canal de Castilla como corredor ecológico y cultural (Palencia, Burgos y Valladolid), ramal Campos”, y estos trabajos están suponiendo la tala de miles de pies de árboles, muchos de ellos en perfecto estado sanitario y de conservación y con un gran valor ecológico.
Aunque el objetivo último del proyecto responde al deseo de impulsar la conservación y puesta en valor del Canal de Castilla como Patrimonio Histórico, lo cierto es que la ejecución excesiva y desproporcionada de estos trabajos está suponiendo que muchos tramos del Canal de Castilla, hasta hace poco jalonados por cientos de árboles, presenten en la actualidad un aspecto desolador al haber sido eliminada la totalidad de la superficie arbolada que conformaba el bosque de ribera. Existe ya una petición en change.org relacionada con esta controversia.
La Confederación Hidrográfica del Duero ha salido al paso de las críticas asegurando que las talas se detuvieron a comienzos del mes de marzo, precisamente para evitar uno de los problemas derivados de esta exagerada puesta en escena: los «conflictos negativos en la nidificación». Con una reevaluación del desarrollo del proyecto, las obras están previstas que se reanuden en octubre.
El organismo se defiende de las quejas explicando que “los árboles marcados son fruto de un estudio previo de identificación inicial, realizado por especialistas y acorde a cuestiones técnicas, entre los que se incluyen aquellos en mal estado fitosanitario, puntisecos o con inclinación superior a quince grados”. Si no se interviene ahora, dicen, la vegetación sufriría las consecuencias en el futuro.
El Canal de Castilla forma parte de la Red Natura 2000, siendo la vegetación de ribera uno de los elementos más importantes a conservar. De esa importancia es consciente la CHD, indican las asociaciones medioambientales, ya que participó como socio en el proyecto LIFE Naturaleza «Restauración y gestión de lagunas: ZEPA Canal de Castilla», en el que una de las acciones permitió la ejecución de trabajos para la creación de franjas arbustivas que protegiesen las márgenes de los humedales y del propio Canal, realizando para ello la plantación de 84.400 árboles y arbustos. Además de resultar sumamente contradictorio, indican desde Ecologistas en Acción Palencia, se puede estar incurriendo en un grave atentado a la Red Natura 2000, ya que muchos de estos árboles han sido talados en los últimos tiempos por la propia Confederación Hidrográfica del Duero.
Los colectivos que han estado presionando durante las últimas semanas se sorprenden ante la pasividad y la tibieza que en un primer momento mostraron las instituciones públicas afectadas, de una manera u otra, por estas cortas desmesuradas: Diputación Provincial, Ayuntamientos y la propia Junta de Castilla y León, cuya responsabilidad en materia de medioambiente debería de servir para manifestar y trasladar las deficiencias en la ejecución de los trabajos a la Confederación.




