Si el arte de clavar al espectador en la butaca y asustarlo, a estas alturas en las que casi todo parece estar contado, con todas las fórmulas inventadas, ya es complicado; conseguirlo en poco más de diez minutos es el más difícil todavía. Maestros de este arte son Cristian Beteta, Xavier Mesme, Pablo Otero, Rasmus Lindkvist, Marisa Crespo & Moisés Romera, Rubén Guindo y Carlos Cobos Aroca, cuyos trabajos formaron parte de la segunda sesión de cortometrajes de la Sección Oficial del PUFA (Pucela Fantástica), el Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror de Valladolid.
“Ángulo muerto”, “Impure” y “Umbra” fueron las cintas más destacadas de esta tarde de cine. Beteta sitúa la acción de “Ángulo muerto” dentro de un vehículo, con Carlos Santos y Eva Llorach como protagonistas, en una trama de la que brota una crónica descarnada del acoso escolar (¿qué harías tú si lo sufriera un hijo tuyo?).

Desde Francia llegó Mesme con “Impure” (estelares las actrices Inés Spiridonov y Lula Cotton Frapier), y un enredo de fanatismo religioso y homofobia (se llega a hablar de campos de conversión), con giro final inesperado.
“Umbra” (Pablo Otero) juega con los horrores nocturnos en la sala de espera de un hospital, y el fantasma de un bebé que hace tiempo nació muerto allí mismo, y que nunca se ha ido del todo.

Hay que saber narrar muy bien todo esto para que, en un periodo tan corto de tiempo, el espectador se enganche, se emocione si es el caso y se aterre si vienen mal dadas. La primera de las proyecciones, por ejemplo, duraba solo tres minutos. Se trata de “Lost in galactic translation”, del sueco Rasmus Lindkvist. El trabajo más breve de esta segunda sesión de cortos estaba obligado a meter tensión desde la primera frase: “Siempre he estado solo”.
Como dato histórico, la cinta “893 kilómetros” (Rubén Guindo), basada en hechos reales, revisita desde una perspectiva novedosa, y a través de una siniestra road movie, el contexto y las semanas previas de uno de los sucesos más trágicos de la leyenda negra de los años noventa de nuestro país.
También se proyectaron los cortometrajes “Pálpito” (Marisa Crespo & Moisés Romera) y “Killergotchi” (Carlos Cobos Aroca).
Poco más de diez minutos de cada cinta hicieron falta para poner en alerta a los amantes del género que, desafiando el calor del julio vallisoletano, se acercaron la tarde del martes a los cines Broadway. No fue necesario más tiempo para que alguno de los presentes sueñe con alguna de estas historias cuando menos se lo espere.
VDL




