Un lunes o un martes cualquiera, al final de la barra de Bicoca Records, nació un fanzine. En ese rinconcito del centro de Valladolid llevaban tiempo planeando algo David Herguedas (Humano Automático), Diego Puicercús (Diego Mcharlenstar), Koyi C y Rubén Flaco, con la inestimable ayuda y sustento de Andrelo Bicoca (los compañeros se refieren a él de varias maneras: el quinto Beatle o el Tinder de la cultura, entre otras).
Es precisamente la cultura lo que les da cuerda a todos ellos, son un quinteto obsesionado por la música, y además son inquietos. Confiesan, a toro pasado, que necesitaban un foro donde escribir lo que querían escribir. Un foro donde poder posicionarse también. “La idea es cambiar esa frecuencia vibracional baja de Valladolor”, explica David Herguedas. “Que si Valladolid es una mierda, que si en Valladolid no se hace nada. Es mentira, es una mera excusa para no hacer lo que tienes que hacer”.
Y, efectivamente, al final decidieron hacer lo que tenían que hacer. La primera propuesta la recuerda Diego Puicercús algo así como “¿estarías dispuesto a escribir cada dos meses tres páginas?”. Como nadie dijo que no, y dado que “ya con cuatro o cinco cervezas te vienes arriba”, tiraron p’alante y además de un fanzine acabaron acordando elaborar también un videopodcast.
El formato fanzine, que ahora vuelve a resonar con fuerza en la cultura underground, les apasiona. De hecho, algunas de sus charlas en la barra de Bicoca giraban en torno a uno de los fanzines más queridos de la cultura española: Monográfico. “Necesitamos cosas tangibles. En la pantalla hay algo que se pierde”, explica David Herguedas. “El formato libro ya es un dispositivo en sí mismo, que funciona sin electricidad ni batería, y lo puedes leer hasta que te lo sepas de memoria”. A Diego Puicercús, que es coleccionista de vinilos, se le nota la vocación: “Y lo puedes guardar. Y si lo guardas con cariño nunca va a querdarse obsoleto”.
Como tema principal y portada de este primer número eligieron hacer un homenaje al álbum Valladolid 83, que Andrelo (“es un disco que hay que tener”) les enseñó en el local. “Esa gente estaba picando con pico y pala en el terruño seco castellano, buscando un poco de agua”, relata Herguedas sobre las cuatro bandas que protagonizaban el LP (Analgésicos, Objetivo Perdido, Disidentes y Reflejos): “Se hacía así hace cuarenta años y se seguirá haciendo”.
Un artículo firmado por Analgésica Alvarado cuenta la historia de un disco (subvencionado por el Ayuntamiento) que se grabó, se presentó y prácticamente desapareció, “convirtiéndose casi en un mito”.
De fondo suena Los lunes por la mañana, de Campo Grande. Acaba de pincharla Andrelo. Aprovechamos para analizar parte de esa cultura pucelana que dicen va a ser protagonista de la temática principal y de la portada de cada número del fanzine. Todos son optimistas. “Mola que cada vez haya más gente joven”, resume Rubén Flaco (miembro de la banda Los Idiotas), “no solo haciendo cosas sino yendo a conciertos”. Se ríe cuando se da cuenta de que hasta hace bien poco, en esos conciertos, él bajaba la media de edad. Ahora todo ha cambiado, y lo celebra.
Pasando las páginas del estreno del fanzine puede leerse acerca de la muerte de Kurt Cobain; de la primera discoteca de Valladolid; de los Lagartija Nick, o incluso de la vida y obra de Lev Sergeyevich Termen (Leon Theremin), pionero de la música electrónica (esta pieza saldrá publicada por fascículos: lo mismo tenemos para todo el año…).
Para reírse un poco de la manida etiqueta indie, RPM se define como fanzine dependiente. Y para burlarse de su propia edad, han dejado la portada del primer número en manos de una artista minúscula: Vera Velasco, que aún tiene que cruzar los semáforos de la mano de su mamá. Un dibujo de Vera recreando la carátula del disco homenajeado, Valladolid 83 (con Aurora, teclista de Crónica Negra, pintando los labios a la estatua del Conde Ansúrez), es la primera imagen que los lectores tendrán de esta publicación (PVP: 2.50 euros).
Sobre el videopodcast, ese que surgió cuando el ambiente más se caldeaba al final de la barra del Bicoca, RPM ya tiene su propio canal en la plataforma YouTube: el primer capítulo puede verse desde este enlace a partir de este viernes 23 de enero a las 15:00.



