Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva, de la compañía de origen vallisoletano Proyecto 43-2, es un ejemplo soberbio de teatro documental que desde junio de 2024 ha dado la vuelta a España y que regresa cada poco, como buen viajante, a lo que parece su casa, el madrileño Teatro del Barrio, donde cosechan llenos con cada anuncio. Tomando como punto de partida un proceso de investigación riguroso sobre el asesinato de Federico García Lorca y la búsqueda de sus restos mortales, e interpretado desde las vísceras, el espectáculo levanta ampollas. No en vano, ejemplifica una de las grandes grietas de la historia reciente del país. A día de hoy, el montaje no ha podido verse en Valladolid.
Esa ausencia en la cartelera pucelana iba camino de solucionarse, ya que Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva estaba incluido en la programación del ciclo “Teatro en el Delibes, VI Comunidad a Escena”. Sin embargo, ahora, en la página web del Centro Cultural Miguel Delibes la información y ficha del montaje aparecen junto a la palabra “Cancelado”. La función se había anunciado para el sábado 24 de octubre. En la web, aseguran que se trata de “motivos logísticos”, y se remiten a explicar el procedimiento de devolución de entradas.
La versión de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León, órgano de quien depende el Centro Cultural Miguel Delibes, es que se van a acometer unas reformas inaplazables en el espacio, la Sala Experimental Álvaro Valentín, usada diariamente por el Conservatorio de Danza y por la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). El consejero de Cultura, Turismo y Deporte es, desde junio José Alberto Díaz Pico (Vox). Las explicaciones sorprenden, pues hay también otras actividades programadas allí mismo que siguen en pie durante los días previos, relacionadas con la ESAD y con defensas de trabajos de fin de máster escénicos.
De momento, hasta que se vayan conociendo más detalles, el público vallisoletano se queda sin conocer el enorme trabajo desplegado por Proyecto 43-2 (creación, dramaturgia y dirección de María San Miguel; composición colectiva y elenco: Alba Muñoz, Pablo Rodríguez y María San Miguel) en este espectáculo audiovisual que sorprende, enseña, emociona y, sobre todo, rompe el silencio.
V.D.L.

