Giras ha estado en infinidad de ellas, pero como la que tiene entre manos desde que el mes pasado vieron la luz las 377 páginas de Desde el jergón, ninguna. Josele Santiago (Madrid, 1965) se ha ido encontrando con lectores de unos cuantos puntos de España para desgranar sus memorias y las de Los Enemigos, publicadas por la editorial Contra. No son pocas cosas las que se cuentan, ni banales.
En Valladolid, la cita con Josele Santiago es en Pintaderas, tienda de ropa y reducto cultural que agita todo lo que puede la escena en Pucela, este jueves 19 de marzo a las 20:00.
Desde el jergón va presentando poco a poco, a través de las canciones de Los Enemigos, la historia del rock en nuestro país desde los años ochenta hasta nuestros días. Por supuesto también el lado más humano del autor, o, como el mismo define en el libro, su “paso por este planeta”, intenso, productivo y turbulento.
Josele Santiago se convirtió, a medida que iba lanzando discos con su banda, en uno de los compositores más reconocidos de su generación, esa que fue diezmada por los efectos de las drogas y unas cuantas enfermedades que le robaron demasiados amigos a una edad muy temprana. Esto también se cuenta, porque fue real. Tristemente real.
A lo largo de los capítulos del libro el lector puede ir comprendiendo el porqué de esa personalidad tan cautivadora y tan especializada en huir hacia adelante, caiga quien caiga. “Ah, el futuro. Las propuestas de Roberto (Arbolea) parecen divertidas, pero uno del bar que es abogado nos advierte de que están todas castigadas con al menos diez años de prisión”, escribe en la primera parte, ante las dudas de cómo sería el inicio de su carrera musical. Ese mismo párrafo termina de manera súbita: “Tenemos otra canción. Que se joda el futuro”.
Más pronto todavía, cuando en plena adolescencia se recorría de arriba a abajo y de abajo a arriba cada día el madrileño barrio de la Puerta del Ángel, ya había tenido un acercamiento a una de esas propuestas alocadas: atraco a farmacia, con la facilidad de que, solo con atravesar un paso de cebra de la avenida de Portugal, uno se adentraba en las profundidades de la Casa de Campo. Es precisamente el relato de lo que les deparaba el destino a sus compañeros de atraco uno de los pasajes más emocionantes y mejor escritos de Desde el jergón.
Y una cosa tiene que quedar clara: lo que más hay en el libro es música. Y de la buena. La sangre que aún hierve es lo que ha llevado a Josele Santiago de ganar con Los Enemigos el IX Trofeo Rock Villa de Madrid (mediados de los ochenta) a estar frente a sus lectores y fans comentando sus memorias y firmando ejemplares de su libro cuarenta años después. Todo eso también lo cuenta, porque todo eso es igual de real.
Víctor David López




