Hope Palestina no se define como una ONG, ni como una asociación. Se describe como una red humana sin fronteras de ayuda a Palestina, formada actualmente por más de 100 personas. Fue fundada hace casi un año y medio por May y Adriana, al percibir el sufrimiento que sentían las familias palestinas por un duelo continuo provocado por la guerra. Gracias a esa humanidad, diseñaron un sistema de apadrinamiento para crear vínculos entre voluntarios y palestinos, donde el acompañamiento emocional y la gestión de proyectos tienen un impacto real.
El objetivo inicial de Hope Palestina era que las personas que quisieran ayudar pudieran amadrinar o apadrinar a una familia ubicada en el territorio palestino y establecer un contacto cotidiano y directo con ella que les sirviera de desahogo y acompañamiento. Actualmente, colaboran con 30 unidades familiares con las que se coordinan para conocer y atenuar en la medida de lo posible sus necesidades.
Cuando alguien quiere formar parte de la red de solidaridad de Hope Palestina establece contacto con un grupo de trabajo que le orienta. En función a las necesidades que se necesite cubrir en ese momento se le propone una familia para apadrinar, previa consulta para tener su consentimiento.
La colaboración con Mohammed, Ahmed y Hamdy, personas que viven con sus familias en Gaza, es clave. “Son los encargados de identificar y verificar la realidad de aquellas familias que pueden ser amadrinadas o apadrinadas”, argumenta Lourdes, coordinadora de Comunicación de la plataforma.
Lourdes explica que la herramienta de comunicación principal es Whatsapp. El idioma no es un impedimento, ya que usan habitualmente traductores. Se mantienen conversaciones cotidianas. Un chat en el que comparten su día a día, preocupaciones o problemas. Y subraya que, en momentos de ataques bélicos, cuando la conexión falla y la situación es muy estresante para quienes viven en mitad del conflicto, se prioriza la conversación en árabe y todo el equipo se vuelca en la atención a las familias.
Sobrellevar el día entre las ruinas
El establecer un vínculo diario con las familias gazatíes permite a Hope Palestina conocer las necesidades que les van surgiendo. Uno de los principales problemas con los que lidian es la imposibilidad de generar recursos económicos propios para comprar comida, que, a su vez, entra a cuentagotas y con un coste elevado. “Actualmente, el 90% de la población no puede trabajar porque está todo en ruinas”, lamenta Lourdes.
Acceden al agua a través de los centros de reparto, que no siempre se encuentran cerca de donde viven. A esta lista de quehaceres hay que incluir el mantenimiento o sustitución de las tiendas de campaña, la vivienda habitual de muchas familias que han perdido sus casas.
Hacerse con ropa para los menores en edades crecederas es otro reto. Sin olvidar el acceso a su educación. Lourdes señala que están muy concienciados con que los niños estudien, por ese motivo, desde Hope Palestina está impulsando un proyecto para poder cubrir las tasas que cobran los colegios para impartir las clases y adquirir el material escolar necesario.
Los centros educativos continúan abiertos, pero el contexto de guerra les obliga a funcionar con infinidad de dificultades, indica la coordinadora de Comunicación. “Mantener al profesorado y hacerse con el material para que puedan impartir las clases solo es posible con las aportaciones de las familias”, alega.
Para gestionar el impacto emocional, Hope Palestina ofrece atención psicológica a las familias palestinas y a su red de voluntariado, gracias a la colaboración altruista de once profesionales psicólogos. Además, una vez al mes, dos psicólogas monitorizan una sesión de apoyo mutuo a la que se pueden unir de manera grupal todos los voluntarios que quieran.
Once familias viven ahora en un piso gracias a ‘Un techo para Gaza’
Tras perder sus casas por los bombardeos, las familias se están viendo abocadas a vivir en tiendas de campaña. Una situación ya de por sí incómoda que se agrava con el calor, las lluvias o las inundaciones. Sin embargo, entre los escombros, aún quedan algunos pisos. “Sin ventanas en muchos casos, pero con techo, paredes y baño”, explica Lourdes. Con el objetivo de encontrar una alternativa habitacional digna, Hope Palestina impulsó el proyecto Un techo para Gaza, con el que ha logrado que once unidades familiares se trasladen a una vivienda de alquiler.
El acceso a una vivienda se ha vuelto inaccesible para la gran mayoría de personas debido a que los precios de los alquileres están desorbitados. Entre los factores que determinan el coste del arrendamiento está la poca oferta que hay de vivienda en pie, además de la cercanía con los puntos de recogida de agua o la proximidad con un centro educativo.
El proyecto ‘Un techo para Gaza’ busca donantes entre los voluntarios de la red o externos. Se acuerda una periodicidad del dinero que cada persona pueda aportar, destinada a conseguir un piso de alquiler para una familia y mejorar su calidad de vida. El dinero se gestiona a través de plataformas internacionales verificadas y fiables, como Chuffed o Gofundme.

Se garantiza que el dinero llega
Hope Palestina no recibe donaciones directas. Las aportaciones se realizan a través de plataformas internacionales como Chuffed o Gofundme, mencionadas anteriormente. Después, personas de confianza de las familias que se encuentran fuera de Gaza recaudan el dinero y es la familia quien confirma que el dinero le ha llegado.
“El trabajo que realizan los intermediarios es una labor muy noble y no siempre fácil, debido a las trabas con las que se pueden encontrar”, admira Lourdes. Esta red de confianza es la manera segura de hacer llegar el dinero a las familias ante la imposibilidad de hacer envíos directos a un territorio que se encuentra en ruinas y con bloqueos.
Actualmente, la red busca incrementar el número de voluntarios para seguir atendiendo las necesidades de manera coordinada con las personas que se encuentran en Palestina. “Nuestro mayor deseo es que llegue la paz y las familias puedan vivir tranquilas, pero mientras el conflicto perdure no damos abasto para atender a todas las familias que necesitan apoyo con los recursos humanos que contamos”, lamenta Lourdes.
Con el objetivo de seguir ayudando al pueblo palestino e incrementando su tejido social, Hope Palestina realiza campañas en redes sociales, en su web hopepalestina.com o estando presentes en eventos solidarios, como el organizado el próximo 20 de septiembre en Manzanares el Real, donde dará a conocer su labor en una mesa instalada en la localidad madrileña con motivo del Día Internacional de la Paz.
S.F.L.

