Ver a los Hula Baby en formato acústico no es muy habitual, así que la del Bicoca Records, en una de sus Bicoca Sessions (este viernes 10 de abril a las 20:00), es una oportunidad imperdible. Les da respeto, porque dicen que son “demasiado bullangueros”, pero tienen ganas de afrontar este reto.
Social24Horas conversa con el vocalista del combo, Quico Arribas, que piropea sin tapujos a todos sus compañeros (Roberto -guitarrista y voces-, Pablo -batería-, Fernando -bajo y voces-); excepto Quico, todos tocan en otras bandas. El que menos, lo hace en otros tres grupos. Su vida es la locura hecha música. Puro rock and roll.
PREGUNTA. Es la mayoría de edad de una de las bandas más queridas de la escena pucelana. ¿Qué recuerdos te vienen de aquellos comienzos?
RESPUESTA (Quico Arribas). Han pasado dieciocho años. Por un lado, siguen intactas las razones por las cuales nos juntamos. Yo había estado en muchos grupos, pero había dejado la música durante mucho tiempo, y Pablo, que fue alumno mío en el instituto, me rescató. Me dijo “quiero hacer una banda donde toquemos canciones de los Hi-Risers y de los Neanderthals, y conozco a uno que lo puedo rescatar”. Y, bueno, pues hemos seguido haciendo lo que nos gusta, de una forma un poco a veces intermitente, hemos grabado cuatro discos. Ahí seguimos. Somos un poco más mayores, mis compañeros tocan cada vez mejor. Yo no sé si canto mejor. Imagino que no, pero seguimos todos con bastante ilusión.
P. Desde que enchufasteis el equipo allá por febrero de 2008 en el Casa Babylon, en vuestro primer concierto, ya se vio que la cosa fluía, que había feeling. ¿Cómo fueron las reacciones en aquella puesta en escena de los Hula Baby?
R. Fue un día muy loco. Había un montón de amigos dispersos de cada uno de los grupos. Tocamos con Malas Compañías, que después fueron Extrañas Compañías. Estaba Roberto en ese grupo también. Estaba Álvaro R. Osuna, que ha estado en muchos grupos de Valladolid. Y luego tocó Trasgo. A mí me recordaba a las fiestas de la JOCE que se hacían allí en Casa Babylon, que para mí es uno de los sitios icónicos de la música de Valladolid. Yo había tocado allí en el 91 con Los Retrovisores, que luego fueron Los Substitutos. Terne y yo empezamos con Los Retrovisores, con Horacio, que es otro musicazo, y con Ginés Martínez, que ahora toca con Paul Collins. Me recordó a eso, y tengo la sensación de que el local estaba igual.
P. ¿A todos os gustaba ya la misma música o alguno se tuvo que adaptar a la propuesta de los Hula Baby?
R. Creo que a todos nos gusta la misma música: el rock and roll. Yo podía tener un origen un poco más mod, Pablo más garajero, Fernando es superecléctico, Roberto es más rockero. Pero la convergencia de los Sonics, Hi-Risers y Neanderthals, que eran los grupos a los que hacíamos tributos con sus temas cantados con letras graciosas y cacofónicas en castellano, yo creo que era un espacio muy compartido. Nos identificamos todos con esta fórmula sin forzar demasiado.
P. Vuestra trayectoria incluye un memorable paso por Estados Unidos para grabar un disco.
R. Esa es una historia muy bonita. Los Hi-Risers son un grupo de la escena underground americana, y en la época del MySpace fueron nuestros primeros amigos. Hacíamos versiones de sus canciones y los Hi-Risers, en vez de decir “estos pringaos de Valladolid qué hacen”, pues nos pusieron como números 1 de amigos en MySpace, y para nosotros eso fue la hostia. Y en un internet muy diferente al que tenemos ahora nos comunicamos con ellos y el segundo disco lo masterizamos en el mismo sitio donde masterizaban ellos. Y luego nos liaron para que fuéramos a grabar donde grababan ellos, en Rochester, con Dave Anderson, que es un fenómeno. Nos acogió en su casa, nos hicieron una fiesta de bienvenida. Parecía que los famosos éramos nosotros y no los Hi-Risers. Compartimos tablas con ellos en un concierto, y el disco nos encantó cómo quedó. Nos gastamos todos los ahorros que teníamos en grabar allí, y yo a falta de dos meses para ser padre, era mayo de 2012.
P. Una especie de despedida de soltero casi para ti.
R. Fíjate, no lo había pensado así, pero es una despedida de soltero musical, sí.
P. Vamos, que os lo pasasteis pipa, totalmente en vuestra salsa.
R. Fue muy divertido, sí. Una experiencia superbonita

P. ¿Esta mayoría de edad puede llegar con un quinto disco?
R. Pensábamos que no íbamos a volver a grabar, pero puede haber quinto disco, lo tenemos en la cabeza, y con una cosa inédita: son canciones propias, con música y letra hechas por nosotros. Tenemos ya bastantes que hemos tocado en directo, y ahora mismo grabar es un proceso un poco más sencillo que lo que era hace años. A veces también un poco menos romántico. Los Hula pueden volver a grabar catorce años después.
P. Pues tiene mérito y es un regalo y un pequeño lujo para el público, porque con todo el trasiego de bandas de los componentes de Hula Baby, tiene que ser difícil juntarse.
R. Sí, es difícil juntarse. Yo vivo en la Montaña Palentina, y tenemos todos muchos proyectos, tanto musicales como a otros niveles. Nos cuesta mucho cerrar bolos. Por eso estamos muy motivados con lo del Bicoca. Andrés llevaba detrás de nosotros mogollón de tiempo pero nos hacíamos un poco los ronchas.
Víctor David López




