El estío vallisoletano, este año empeñado en estirar sus tardes cálidas pese a las recientes tormentas que no hacen otra cosa que agorar la inevitable preparación para la invernada, se despide del calor. En pleno corazón de la ciudad, la plaza Federico Wattenberg se prepara para convertirse en el escenario de una velada donde la música y la arquitectura monumental se citan bajo un mismo cielo. La propuesta llega de la mano de la Cucumba Hi Fi Outdoor Session, una cita sonora impulsada por el Bar Radial para paladear las últimas horas de calor al aire libre.
Pocos rincones en Valladolid condensan tanta belleza acumulada en tan pocos metros como este espacio presidido por la soberbia fachada del Colegio de San Gregorio, sede principal del Museo Nacional de Escultura. La plaza Wattenberg es uno de esos tesoros a voces que la ciudad regala a quien decide salirse de las avenidas principales, un museo al aire libre.
Ahí es donde el proyecto del bar Radial, impulsado por el hostelero Radek Dabrowski y su socio Alberto Aguado, ha sabido echar raíces como un espacio de ocio y cultural en el entorno de San Pablo. Frente a la majestuosidad estática del museo, el local plantea un disfrute dinámico de la plaza.
La sesión de la Cucumba Hi Fi propone transformar por unas horas la atmósfera habitual del entorno sin alterar su esencia patrimonial. A través de una cuidada selección de ritmos jamaicanos y frecuencias cálidas características de la cultura de los sound systems, la iniciativa invita a los viandantes, pucelanos y visitantes a ocupar el espacio público y celebrar el fin de la estación estival en un ambiente distendido y abierto a todo el mundo.
No se trata únicamente de una fiesta de cierre; es también un homenaje a la geografía afectiva de Valladolid. Una ciudad que, entre plazuelas recogidas, pasajes de luz tenue y terrazas históricas, guarda recovecos con una personalidad propia esperando ser habitados y disfrutados a otro ritmo. Cuando los altavoces de la Cucumba Hi Fi hagan vibrar de forma respetuosa las piedras de Wattenberg, el verano vallisoletano habrá encontrado la despedida que se merecía.
Así pues, el sábado 11 de octubre a las 19:00 tenéis una cita con los sonidos caribeños más insinuantes rodeados del encanto de uno de los rincones más icónicos de Valladolid.
J.M.L.

