La noche de este martes 22 de julio, pasadas las once, la plantilla de la fundición Saeta y la gerencia de la empresa (perteneciente al grupo Philips) han llegado por fin a un acuerdo, finalizando así la huelga indefinida y el conflicto laboral que explotó a finales de mayo. Los sindicatos, liderados por la labor de CGT y CCOO, han alcanzado el objetivo.
El pacto termina con la fábrica reconociendo como penosa la tarea realizada en talleres, por las condiciones en las que se efectúa, e incluyendo este hecho en convenio para los 83 trabajadores de producción. También se mantiene la posibilidad de que las trabajadoras y los trabajadores recuperen el dinero de los días de huelga.
En las próximas fechas se hará oficial el respectivo plus en la nómina de la plantilla, y se amplificará el mayor compromiso con la seguridad y la salud en la fundición.
La gerencia se ha comprometido a no tomar ningún tipo de represalias contra los trabajadores huelguistas, ni a efectuar los despidos de los que se ha venido hablando en las últimas semanas.




