Tras la multitudinaria manifestación del pasado sábado por las calles de Valladolid, la plataforma Marea Palestina (La educación contra el genocidio) ha duplicado la apuesta en la ciudad secundando también el movimiento estatal e internacional de encierros en centros educativos y culturales, al estilo del que tuvo lugar hace unas semanas en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
El encierro, que se alargará hasta el viernes, está teniendo lugar en el aula 208 de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid, y cualquier simpatizante de la causa puede formar parte de él. Las demandas son las mismas de la reciente manifestación: embargo total y efectivo de armas a Israel y ruptura de relaciones con el Gobierno de Benjamin Netanyahu.

Precisamente hoy ha sido el día en que el Congreso de los Diputados ha aprobado el Real Decreto para efectuar el reclamado embargo de armas contra Israel. Falta ver cuál es la consistencia de esta medida. Más lejos queda la ruptura de relaciones con el Gobierno israelí.
Valladolid ha venido apoyando la causa palestina a lo largo de los últimos meses, con concentraciones y acciones de calle de diversa índole, organizadas por colectivos como la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid o Educación con Palestina. La ciudad demostró ante todo el país su fuerza y la presión popular que partía desde el centro de Castilla y León en la pasada Vuelta a España. Aquel jueves 11 de septiembre, la contrarreloj celebrada en Valladolid vio su recorrido recortado a menos de la mitad de lo inicialmente programado por razones de seguridad ante el ambiente de protesta por la participación del equipo Israel Premier Tech.





Gracias por reconocer lo activa que está siendo Valladolid en la lucha contra el genocidio, pero sería de justicia nombrar a la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid que lleva muchos años trabajando la solidaridad con Palestina e incansablemente desde hace dos años, y mérito suyo es la gran movilización tanto en la Contrareloj como en las concentraciones casi semanales y manifestaciones como la del pasado sábado, todo ello no son producto de movilizaciones espontáneas, si no de las muchas horas de trabajo de un pequeño grupo y el seguimiento y apoyo de la ciudadana