Tras la aprobación de financiación para la instalación de siete cargadores de autobuses eléctricos, El Ministerio de Hacienda ha aprobado también esta semana la ayuda económica destinada a la primera fase de la dotación del equipamiento escénico del Teatro Cervantes, una actuación incluida en el Plan de Actuación Integrado (PAI) de la ciudad, que cuenta con una inversión total de 578.721,86 euros, cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
En concreto, el 60 % de la inversión, equivalente a 347.233,12 euros, será financiado con fondos europeos, mientras que el Ayuntamiento de Segovia aportará el 40 % restante, 231.488,74 euros.
Esta primera fase forma parte de una actuación global cuyo importe asciende a 3.283.736,33 euros y que contempla el mismo porcentaje de cofinanciación europea. El objetivo final es dotar al Teatro Cervantes del equipamiento necesario para su funcionamiento una vez concluyan las obras de rehabilitación integral del edificio.
Una actuación coordinada con la rehabilitación del edificio
La ejecución de esta primera fase tiene un carácter estratégico y urgente, ya que debe desarrollarse de manera coordinada y simultánea con las obras de rehabilitación del Teatro Cervantes promovidas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, en el marco del protocolo general de colaboración suscrito con el Ayuntamiento de Segovia en febrero del año 2008.
La ejecución paralela de ambas actuaciones responde a criterios de eficiencia técnica, económica y funcional, al evitar que sea necesario intervenir posteriormente sobre elementos constructivos ya ejecutados. De este modo, se reducen posibles sobrecostes, riesgos técnicos y afecciones sobre instalaciones que ya hayan sido finalizadas.
El proyecto contempla actuaciones estructurales, la adquisición de maquinaria y la instalación de elementos especializados de iluminación y audiovisuales. El propósito es configurar un equipamiento versátil y adaptado a una amplia variedad de actividades, con capacidad para acoger diferentes espectáculos, conferencias y eventos.
Un proyecto estratégico para la cultura y el patrimonio de Segovia
La recuperación y puesta en funcionamiento del Teatro Cervantes se encuentra alineada con los objetivos de la Agenda Urbana de Segovia 2030 (AUSG2030) y está incluida en el Plan de Actuación Integrado (PAI) de la ciudad. Además, la actuación da cumplimiento a los compromisos adquiridos por el Ayuntamiento de Segovia en el marco de la colaboración interadministrativa para la recuperación del inmueble y supone un avance en la ampliación y diversificación de la oferta cultural de la ciudad.
El Teatro Cervantes constituye un edificio emblemático de la vida cultural segoviana y permanece en desuso desde hace más de cuatro décadas. Su recuperación permitirá devolver a la ciudad una infraestructura cultural con capacidad para hasta 680 personas, destinada a albergar espectáculos, conferencias y otros eventos.

La intervención contribuirá también a la revitalización del recinto amurallado, la recuperación y conservación del patrimonio y la dinamización de la actividad social y cultural de Segovia, tanto para la población residente como para quienes visitan la ciudad.
Con la aprobación definitiva de esta financiación, el Ayuntamiento de Segovia da un nuevo paso en la recuperación de uno de los espacios culturales históricos de la ciudad y en el desarrollo de una actuación vinculada al objetivo de la Agenda Urbana de Segovia 2030 de hacer de Segovia una ciudad en la que quedarse y a la que querer volver.

De escenario popular a auditorio moderno
La historia del Teatro Cervantes de Segovia comienza en 1921, cuando los responsables del Círculo Mercantil e Industrial de Segovia adquirieron el inmueble completo de la Casa de los Picos para instalar en el sus actividades como sociedad recreativa después del incendio que había destruido su sede, en el número 4 de la calle de Juan Bravo, el 26 de diciembre del año anterior.
Las obras se ejecutaron en menos de un año y el 12 de septiembre de 1923 la compañía titular del Teatro Infanta Isabel de Madrid lo inauguró con la puesta en escena de la comedia en tres actos ‘El paso del camello’, de José Fernández del Villar.
Aunque en sus primeros años compitió con el Teatro Juan Bravo, que se había inaugurado en 1918, por su amplio escenario pasaron algunas compañías de Madrid pero también muchas de aficionados locales y prácticamente desde sus primeros años, también proyectó cine.
En sala de cine se convirtió con los años hasta su cierre en 1984, víctima del auge del vídeo y porque se había quedado anticuado y apenas podía sobrevivir con las funciones de los fines de semana.

El Ayuntamiento de Segovia, en la etapa del alcalde Ramón Escobar lo adquirió en 1996 con la intención de convertirlo en palacio de congresos. Pero fue con un alcalde independiente en una candidatura socialista, Pedro Arahuetes, cuando se iniciaron obras de rehabilitación que implicaron la pérdida de la cubierta de principios del siglo XX, con una bóveda en la que el artista local Lope Tablada Maeso había pintado al fresco escenas alegóricas de estilo modernista y cuya desaparición ha sido objeto de polémica. Esta se vio engordada por la suspensión por parte de la Junta en abril del 2006 de los trabajos por un exceso de altura en la cubierta del edificio.
El proyecto ahora en ejecución ha pasado también por diferentes etapas, primero con el compromiso del entonces Ministerio de Vivienda en la etapa del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que se frustró por la crisis y por el cambio de signo político en el Gobierno de España.
Con la intervención actual, la solución arquitectónica permitirá que el nuevo teatro prácticamente tenga cabida para 866 personas el doble de aforo que el Juan Bravo. Tanto el proyecto arquitectónico como la dotación de medios técnicos permitirá que el teatro pueda albergar prácticamente todas las artes escénicas y disciplinas musicales.

