La ciudad de León se llenará de música y tradición con la celebración, los días 18 y 19 de septiembre, del XXXVI Certamen de Tunas Ciudad de León que reunirá a agrupaciones de toda España. El alcalde de León, José Antonio Diez, acompañado de la concejala de Acción y Promoción Cultural, Elena Aguado, se han reunido con miembros de la Tuna de la Universidad de León, organizadores de este evento, para ultimar los detalles de su celebración.
La programación arranca el viernes 18 de septiembre a las 20:00 horas con el tradicional pasacalles, cuyo recorrido se iniciará frente al Palacio de los Guzmanes y avanzará por la calle Ancha y la calle Cervantes hasta concluir en la plaza de San Isidoro. Será en esta plaza donde, a partir de las 20:30 horas, se celebre el acto de la Ronda.
El acto central será el sábado 19 de septiembre, a partir de las 18:00 horas, con la celebración del Certamen de Tunas en el Auditorio Ciudad de León en el que participarán la Tuna de Económicas de Sevilla, la Tuna de Magisterio de Castellón, la Tuna de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid y la Tuna Universitaria de la Universidad Complutense de Madrid. Como agrupaciones invitadas estarán la Tuna Femenina de Universidad de León y la Cuarentuna Universitaria de León.

Entradas
Las entradas tienen un precio de 10 euros y pueden adquirirse de forma anticipada a través de ArtisTicket o de manera física en la Cafetería Universitaria II y en la Gestoría Hernández Gil (Burgo Nuevo, 40). También se podrán adquirir en el hall del Auditorio el mismo sábado 19 de septiembre a partir de las 16:00 horas.
Las tunas, Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial
La tuna universitaria es una antigua tradición que surgió en España, principalmente en Salamanca, y posteriormente gracias a su carácter viajero, se extendió a diversas partes de Europa, América, incluso a China (Tuna de Cantón).
Dos son las principales hipóstasis sobre su origen, la primera se ubica entre el siglo XIII o XIV con los continuadores de la tradición goliarda, clérigos itinerantes de la Edad Media (giróvagos o sarabaítas) que aprovechaba la tradición de hospedaje de los monasterios para vivir sin trabajar destacándose por su predilección por la música, la bebida, la comida, el juego y los amoríos. Otro origen, no excluyente, sería el de los estudiantes pobres o sopistas, que vivían de la sopa boba que daban gratis en los conventos a los necesitados. Estos sopistas se valdrían de sus habilidades musicales, súplicas o picaresca tunante para cubrir al menos en parte sus estudios y medios de subsistencia. Sea cual fuere el origen, dejarían con el tiempo una huella que se refleja ya en el Siglo de Oro como estereotipo del estudiante de carácter alegre y pícaro que podemos encontrar, por ejemplo, en el entremés cervantino de La cueva de Salamanca.
Capas, jubones, cintas y parches, con las guitarras, bandurrias y panderetas entre las manos y marcando el ritmo por los campus y las calles de las ciuades universitarias, som imágenes familiares que todos tenemos en la memoria. Las tunas universitarias forman parte del acerbo cultural de España y como tal, la Junta de Castilla y León quiso proteger esta parte de nuestra tradición, con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial.


