En la provincia de Valladolid, la llegada del verano es sinónimo de vacaciones, pueblo y sus fiestas patronales. Las fiestas de los pueblos han estado históricamente ligadas a la tradición de unir la celebración con el mundo del toro. Los encierros y festejos taurinos son el eje vertebrador de la diversión en muchos municipios vallisoletanos. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido una demanda ciudadana que busca nuevas alternativas de ocio y diversión que convivan con las tradiciones de siempre, apostando por una oferta cultural más plural e inclusiva.
La desestimación por silencio administrativo.
En este contexto, la Asociación Altertaurinas de Tudela de Duero ha alzado la voz para denunciar públicamente lo que consideran un bloqueo por parte de su Ayuntamiento. La organización, que lleva trabajando desde 2017 para ofrecer propuestas de ocio dirigidas a toda la ciudadanía, se encuentra este año ante una ausencia total de respuesta institucional a sus solicitudes para las próximas fiestas patronales.
El pasado 8 de junio, la asociación solicitó formalmente la cesión del patio del Colegio Público Gloria Fuertes para desarrollar dos actividades: una fiesta tropical y un concurso (quiz) sobre la historia y curiosidades de Tudela de Duero. Pese a que estas propuestas ya se realizaron en años anteriores bajo otro gobierno municipal sin registrar incidencias, este año el silencio ha sido la única respuesta.
Una petición no solo de unos pocos.
Ante la falta de noticias, el colectivo inició una recogida de firmas que ha sumado el apoyo de más de 250 vecinos, interesados en contar con estos espacios de reunión. El 9 de julio se presentó una segunda instancia reiterando la petición y aportando el listado de firmas, pero el consistorio sigue sin pronunciarse.
Desde Altertaurinas subrayan que su objetivo no es sustituir ni impedir las celebraciones tradicionales, sino ampliar el abanico cultural desde el respeto y la convivencia. Lamentan que una administración pública no garantice la igualdad de trato entre las asociaciones locales y reclaman su derecho a ser escuchados para contribuir a unas fiestas donde “todas las sensibilidades tengan cabida”. En una provincia donde el peso de la tradición taurina es innegable, la asociación insiste en que la diversidad de propuestas solo puede servir para enriquecer el patrimonio festivo de los pueblos y generar nuevas vínculos y puntos de encuentro.

