Cruz Roja pone en marcha una nueva edición de su campaña de sensibilización y acompañamiento frente al calor, promoviendo hábitos saludables y recomendaciones prácticas dirigidas a toda la población, con especial atención a quienes presentan una mayor exposición o vulnerabilidad.
Como parte de esa campaña, la organización lanza “Caliente, caliente… frio, frío”, una iniciativa que este año recurre al popular juego del que toma nombre para indicar que la solución a lo que buscas está más cerca de lo que crees. Así, protegerse del calor es más sencillo de lo que parece, con recursos tan cercanos como un pequeño objeto (un abanico) o un gesto (hidratarse) que marcan la diferencia y protegen la salud.
A través de esta campaña, que estará activa hasta el 31 de agosto, se están reforzando conocimientos sobre conductas y hábitos que contribuyen a prevenir los efectos adversos de las altas temperaturas a través de un servicio informativo telefónico atendido por voluntariado, a más de 800 personas, prioritariamente mayores de 65 años.
Las llamadas se efectúan desde los centros de contacto de Cruz Roja en Valladolid y provincia, que cuentan con una base de datos de estas personas en la que se almacena información sobre quiénes requieren una especial atención por su situación de riesgo, enfermedad o vulnerabilidad.
A través de esta campaña no solo se proporciona información básica sobre cómo afrontar las altas temperaturas evitando riesgos para la salud sino también detectar posibles casos de malestar a causa de las altas temperaturas y activar, en el caso de que sea necesario, a los servicios de emergencia, y saber si estas personas disponen de los recursos necesarios para mantener su casa con una temperatura óptima.
Los contenidos están relacionados con la hidratación, la alimentación y la prevención de riesgos en las horas en las que se registran las máximas temperaturas. Así, por ejemplo, se facilitan pautas muy Inmediatas y prácticas como beber abundantes líquidos, refrescarse de forma continuada, usar ropa ligera y de colores claros, llevar calzado cómodo y transpirable, comer ligero (frutas, verduras y zumos), usar abanico y sombrero o gorras, si fuera necesario.

