Si hay algún conflicto laboral que puede hacer temblar la industria castellanoleonesa, ese es el de Renault. Además de la importancia de la propia factoría, histórico motor regional con plantas en Valladolid y Palencia, la actividad de cientos de proveedores depende de la buena marcha de uno de los gigantes europeos de la automoción. Por eso estos días son especialmente tensos en el tejido empresarial y sindical autonómico.
Con la plantilla de Renault exigiendo, en sucesivas reuniones, mejoras en el convenio y en las condiciones laborales (talleres sin calefacción, escasez de ropa laboral, equipos de protección, herramientas y repuestos, instalaciones deterioradas, ritmos de trabajo cada vez más extenuantes mientras la capacidad adquisitiva mengua), la dirección de la compañía abandonó la mesa de negociación, ante la sorpresa e indignación de los sindicatos. Estos se encuentran organizados en torno a una plataforma conjunta formada por Comisiones Obreras (CCOO), Unión General de Trabajadores (UGT), Confederación General del Trabajo (CGT), Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y Sindicato de Cuadros y Profesionales.
Tal es la envergadura del conflicto, que el Ministerio de Industria ha convocado a todas las partes mañana martes a las 17:30 en Madrid, para tratar de desbloquear la situación. No da tiempo para organizar concentraciones de trabajadores, por cuestiones de logística: solo acudirán los representantes sindicales.
“La empresa ha venido con su propuesta y solo se ha dedicado a hablar de su propuesta”, explica Miguel Ángel León Alcalde, delegado general de CGT Renault. “Cada vez que intentábamos entrar con propuestas nuestras, la empresa las desdeñaba”.
Lo de levantarse de la mesa de negociación, para el delegado de CGT “es una pataleta”, seguida de “un chantaje”: retiraron, por enfado, “la propuesta de adjudicación de nuevos coches que había para las plantas españolas”.
Los sindicatos decidieron responder convocando un paro de una hora el pasado viernes (pararon también en Madrid y Sevilla). Hubo un 90 % de seguimiento. Ahí es cuando saltó la alarma en el Ministerio de Industria: optaron por presionar con la reunión convocada para este martes. Están todos los protagonistas citados a la sede ministerial.

La comisión negociadora está formada por trece personas: cuatro de UGT, tres de CCOO, tres del Sindicato de Cuadros, dos de CGT y uno de CSIF. Por el momento, todos han remado en la misma dirección.
La tensión ha ido en aumento con el paso de los días. CCOO venía señalando en las últimas semanas que la empresa había puesto un “órdago encima de la mesa”. Sergio García, secretario general de CCOO en el Intercentros de Renault España, advierte que “se pone en riesgo el futuro de las factorías y el empleo que desarrollan todos los trabajadores de Renault y de las empresas auxiliares”.
La compañía negocia, protestan en Comisiones Obreras, desde la amenaza y el desprecio a la plantilla. Este martes se escribe un nuevo episodio de este desencuentro.



