Para muchos españoles en general, y castellanoleoneses en particular, la discriminación hacia la población gitana ha sido durante mucho tiempo racismo de cercanías, racismo de andar por casa: nuestro racismo. El 8 de abril es el Día del Pueblo Gitano, una fecha propicia para derribar el muro de ignorancia y desconocimiento que rodea el antigitanismo. Conmemorando esta jornada, la Fundación Secretariado Gitano y Pajarillos Educa han organizado un festival en el teatro Zorrilla (Valladolid).
La programación del evento, desde las 18:00, incluye la lectura del manifiesto que sella la reivindicación de la jornada; entrega de los premios “Gitanos que inspiran”; proyección de los cortometrajes del laboratorio de cine de Pajarillos Educa; lectura e interpretación del cuento Mi pueblo, a cargo de Amparo Borja y Soleá Lozano, de Fundación Secretariado Gitano, y presentación del proyecto socioeducativo Pajarillos Sueña, de Pajarillos Educa en colaboración con Miradas (área socioeducativa de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y del Centro Cultural Miguel Delibes).
Las actuaciones musicales del Festival del Día del Pueblo Gitano contarán con la participación de Santi Borja, Triana Borja, José Ferreduela (Agüita Salá), Estrella Mendoza, Aarón Miguel, Jordan Ortiz, Los Takis Ramírez, Reyes Jiménez, Aarón Ramírez, Yonathan Borja, José Luis Jiménez “El Chino” (Rioseco), Moisés Ferreduela, Daniel Jiménez, Diego de la Cloe y Óscar Vecino.
Una hostilidad histórica y transversal, independiente de la ideología
En el informe La mirada social sobre el pueblo gitano en España, editado por la Fundación Secretariado Gitano el año pasado, se recopiló información suficiente para percibir que la población gitana sigue siendo uno de los grupos de población más discriminados, a todos los niveles. Con la paradoja de que, para esas mismas personas que en las encuestas se daban cuenta de la discriminación, la población gitana es el grupo que menos simpatía personal les despierta, junto con las personas musulmanas.
Se ha constatado, además, que el porcentaje de personas que dicen tener poca o ninguna simpatía hacia las personas gitanas es similar entre los encuestados de izquierdas y de derechas, lo cual indica que el antigitanismo, o al menos el rechazo o la hostilidad hacia el pueblo gitano, es algo transversal, independiente de la ideología, que atraviesa a toda la sociedad.




