Hay victorias que suman puntos y victorias que explican un proyecto. La de este sábado pertenece a la segunda categoría. El 4-1 frente a Valdetires Ferrol no solo habla del marcador: habla del camino que está recorriendo Segosala y del tipo de equipo que está construyendo Segovia.
Valdetires llegaba al Pedro Delgado como un histórico de la categoría, cuatro temporadas seguidas en play-off y con una plantilla veterana que sabe competir cada partido. Segosala, en cambio, lo afrontaba con lo que siempre ha sido su marca de identidad: juventud, cantera, valores y un compromiso competitivo que trasciende el presupuesto o los nombres.
El partido comenzó con un ritmo bajo, justo el escenario que más favorecía a las gallegas. Pero Segosala no se perdió. Sostuvo, leyó, esperó. Y cuando Valdetires acumuló su sexta falta, apareció la pizarra y la intensidad: doble penalti ejecutado por Claudia, rechace y Alejandra —una de las nuestras— firmando el 1-0.
A partir de ahí llegaron los espacios y el talento. Alba, la máxima goleadora de toda la Segunda División nacional, marcó el 2-0 y el 3-0 con la madurez de quien está llamada a algo grande. Valdetires reaccionó con portera-jugadora y recortó distancias, pero este equipo, tan joven como valiente, volvió a responder: Sara hizo el 4-1 que devolvió la calma y sentenció el partido.
Segosala suma ocho victorias en nueve jornadas.
Segosala tiene a tres jugadoras entre las máximas goleadoras de España.
Segosala compite con uno de los presupuestos más bajos de la liga.
Segosala es cantera, pertenencia y una idea clara: crecer desde dentro.
No es casualidad.
Es identidad.
Es trabajo.
Es Segosala.




