COMUNICADO ÍNTEGRO DE PROYECTO 43-2.- Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva, el último espectáculo de la compañía de teatro Proyecto 43-2, que documenta el contexto en el que fue desaparecido y asesinado Federico García Lorca, además de los crímenes de lesa humanidad cometidos a partir del golpe de Estado de julio de 1936 por el franquismo y el trabajo de exhumación de las fosas del Barranco de Víznar (Granada) y otros lugares que realiza el equipo científico de la Universidad de Granada, ha sido cancelado de la programación del ciclo VI Comunidad a Escena que organiza la Fundación Siglo, dependiente de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León. La función estaba programada el 24 de octubre en la Sala Experimental del Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid y fue anunciada públicamente el pasado mes de marzo, junto al resto de espectáculos.
En un correo electrónico remitido a la compañía el pasado 2 de octubre, la Fundación Siglo alegó que unas obras de carácter inaplazable, que tendrían lugar en la Sala Experimental, hacían imposible la representación. En ese momento, Federico tenía vendido más del 70 % del aforo, más que ningún otro espectáculo o evento programado en el ciclo Comunidad a Escena. Sin embargo, dichas obras, sin fecha de inicio, de finalización ni duración determinada, no han provocado la supresión de ningún otro espectáculo en la Sala Experimental. La única obra eliminada de la programación ha sido Federico. Tampoco se ha visto afectado el uso diario de la sala que realizan la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León y el Conservatorio de Danza, ni se ha cancelado el acto organizado por la SEMINCI que tendrá lugar el próximo viernes 23, un día antes de la fecha en la que estaba programado Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva.
El VI ciclo Comunidad a Escena fue presentado públicamente en marzo y hasta el 6 de octubre el espectáculo ha sido publicitado en las redes sociales del Centro Cultural Miguel Delibes y en las comunicaciones a prensa de la Junta de Castilla y León. Federico está coproducido por la Junta de Castilla y León gracias a una ayuda de producción de espectáculos a compañías profesionales de Castilla y León que Proyecto 43-2 obtuvo en 2024 en un proceso de concurrencia competitiva. Estas ayudas fueron otorgadas bajo el mandato del anterior consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja.
El 8 de octubre, las personas que habían adquirido entradas para la función recibieron un correo electrónico en el que se les informó de la cancelación del espectáculo por “motivos logísticos”. El dinero de las entradas fue devuelto inmediatamente. La compañía Proyecto 43-2 propuso a la Fundación Siglo la posibilidad de adaptar técnicamente el espectáculo para poder hacer la función el día 24 en la Sala de Cámara o a la Sala Sinfónica del Centro Cultural Miguel Delibes, ambos espacios sin actividad programada ese día. También ofreció la posibilidad de trasladar la función a un domingo de noviembre o diciembre, después de la programación del ciclo Comunidad a Escena que tiene lugar los sábados de esos meses. La Fundación Siglo rechazó todas las posibilidades de reprogramación.
El mismo 8 de octubre, Proyecto 43-2 solicitó por los cauces oficiales el expediente completo de las obras. En un burofax remitido a la compañía una semana más tarde, la Fundación Siglo aportó documentación en la que no consta el expediente íntegro, ni las publicaciones oficiales que se debían haber realizado, ni los trámites de comunicación y notificación realizados por y hacia terceros.
La documentación remitida plantea además dudas sobre la cronología. El contrato con Proyecto 43-2 se formalizó el 20 de julio, mientras que uno de los informes técnicos incorporados al expediente para justificar la necesidad de las obras está fechado el 31 de julio. Al mismo tiempo, la Fundación sostiene que las necesidades habían sido detectadas y que se realizaban gestiones desde junio. Entre la documentación remitida no figuran los antecedentes que acrediten dichas gestiones, ni un cronograma de ejecución de las obras, ni documentación objetiva sobre la disponibilidad de espacios alternativos. Por todo ello, Proyecto 43-2 ha solicitado que se aclare qué conocía exactamente la Fundación cuando decidió contratar la representación.
La Fundación Siglo es una fundación pública autonómica que gestiona un importante volumen de recursos públicos. En 2026, el contrato-programa suscrito con la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte contempla una aportación de 27.785.263 euros para la financiación global de su actividad. Para Proyecto 43-2, ese volumen de financiación pública exige un especial deber de transparencia, objetividad y rendición de cuentas en las decisiones que afectan a la programación cultural.
Neutralidad ideológica o vulneración de derechos fundamentales
La falta de información y documentación acerca de las obras a ejecutar en la sala el mismo día en que iba a tener lugar la función, la inexistencia de documentación en los portales públicos de contratación y transparencia de dicho proyecto y la negativa a reprogramar Federico en otra fecha, sumada a las declaraciones el pasado 20 de julio del consejero de Cultura, José Alberto Díaz Pico, lleva a Proyecto 43-2 a considerar que la cancelación del espectáculo responde a causas de motivación ideológica, lo que supondría la vulneración de derechos fundamentales protegidos por la Constitución Española como el derecho a libertad de creación artística y el derecho a la libertad de expresión. Por ello, la compañía pondrá los hechos en conocimiento de la Fiscalía con toda la información recabada en estas semanas al considerar que hay indicios suficientes de que se pudiera haber cometido alguna infracción penal en la tramitación de la cancelación, sin perjuicio de otras acciones legales que le pudieran corresponder.
En las declaraciones mencionadas, durante su primer discurso ante la comisión de las Cortes de Castilla y León, el consejero Díaz Pico recalcó que sus políticas irían “a contracorriente de un Gobierno de la Nación que ha convertido el Ministerio de Cultura en un comisariado ideológico». Frente a ese modelo, defendió “exactamente lo contrario”, además de unas medidas de promoción cultural que “tendrán como criterio ineludible el mantenimiento de la neutralidad política e institucional y para ello modificaremos el Plan estratégico y las bases reguladoras de subvenciones, garantizando que la financiación pública, bien a través de subvenciones o de patrocinios o cualesquiera otros instrumentos jurídicos de gestión, no contribuya a alimentar la batalla cultural de la izquierda de este país”.
En la Orden publicada el pasado 9 de octubre en el Boletín de Castilla y León para solicitar subvenciones destinadas a financiar la preproducción, producción y distribución de largometrajes, documentales y de ficción, y pilotos de series de animación y televisión, se explicita que “el beneficiario deberá desarrollar las actividades subvencionadas con pleno respeto a los principios de objetividad, neutralidad institucional, pluralismo y servicio al interés general, por lo que no podrán destinarse los fondos públicos concedidos al amparo de esta convocatoria a actuaciones que impliquen adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas”.
Esta medida ha abierto un debate sobre quién y con qué criterios determinará cuándo una creación cultural incurre en esos conceptos. Para Proyecto 43-2, este contexto refuerza la necesidad de esclarecer si la cancelación de Federico responde exclusivamente a razones técnicas objetivas y acreditadas o si han podido intervenir valoraciones ideológicas relacionadas con el contenido de la obra.
No guardar silencio supone ser coherentes con nuestro trabajo
Desde Proyecto 43-2 consideramos que la cancelación de Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva supone una vulneración de derechos fundamentales que atenta no solo contra los principios de libertad de creación y de libertad de expresión, sino también contra la posibilidad del acceso libre a la cultura por parte de la ciudadanía. La cancelación de la obra supone, además, un intento de silenciar la memoria de nuestra historia reciente, contribuyendo a la manipulación del relato sobre las causas y consecuencias del Golpe de Estado, la Guerra Civil y la Dictadura.
La supervivencia de las artes escénicas independientes en el Estado español está supeditada, en gran parte, a la contratación por parte de la administración pública y a las ayudas a producción y gira. Sabemos que nuestra petición de amparo a la justicia, un gesto que va más allá de un mensaje en redes sociales o un mero comunicado de protesta, puede generar represalias e imposibilitar el desarrollo de nuestro trabajo.
Sin embargo, en los más de quince años de trayectoria de Proyecto 43-2 hemos trabajado siempre desde el rigor y la defensa de los derechos humanos. Contestar, reaccionar y no guardar silencio frente a lo que consideramos un acto de censura no es más que un ejercicio de coherencia respecto a nuestro hacer como trabajadoras de la cultura, desde la libertad creativa y el compromiso ético y ciudadano en defensa de la democracia.
También sabemos que esta no ha sido la primera vez que una administración pública censura el trabajo de creadores y creadoras. En 2022, la Comunidad de Madrid canceló la producción y exhibición de la obra Muero porque no muero, de Paco Bezerra. En 2023, el Ayuntamiento de Briviesca (Burgos), gobernado por el PP y VOX, canceló El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca, de Alberto Conejero y Xavier Bobés; y el Ayuntamiento de Valdemorillo, también conformado por ambos partidos, canceló Orlando, de Virginia Woolf, con puesta en escena de la compañía Teatro DeFondo.
Proyecto 43-2 mantiene su voluntad de representar Federico. No hay olvido, ni sueño: carne viva y defenderá ante las instituciones y los tribunales su derecho a conocer las razones reales de una cancelación que afecta a una obra de teatro ya contratada, anunciada y con más del 70 % del aforo vendido. La compañía considera que las entidades que gestionan millones de euros de recursos públicos destinados a la cultura deben garantizar que sus decisiones de programación sean transparentes, objetivas y ajenas a cualquier discriminación ideológica.
Mientras se esclarecen los hechos, con el ánimo de corresponder al interés y apoyo otorgado por el público vallisoletano, Proyecto 43-2 representará el espectáculo este mismo sábado 24 de octubre, a las 20:00 horas en el espacio Al Norte a la Izquierda, de la compañía Teatro del Azar, en la Calle Coinvasa, 12, en el barrio de La Victoria (Valladolid).


