Este miércoles 30 de septiembre, el Sindicato de Vivienda de Valladolid ha convocado a las seis de la tarde su primera asamblea en la calle como respuesta a una crisis que ya hace tiempo se desbordó y que ha explotado a nivel nacional por el desahucio de Mari Carmen en el madrileño barrio de Chamberí. El suceso ha conectado a decenas de organizaciones sociales de las diferentes comunidades autónomas y ha desatacado oleadas de protestas en torno al movimiento de la vivienda por todo el país.
La cita será en la plaza Gutiérrez Semprún, en el barrio de Las Delicias, y viene precedida por la multitudinaria manifestación del pasado viernes en la ciudad, empañada por la violenta actuación policial en determinados momentos del recorrido. Al mismo tiempo, la acampada en la Puerta del Sol del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ha aumentado la presión sobre el Gobierno central, que trabaja a marchas forzadas para cristalizar alguna de las exigencias de la población en un Decreto Ley que, al menos, regule desahucios y alquileres abusivos. Esta presión ciudadana ha servido también para que la empresa Urbagestión se haya visto obligada a ceder y ofrecer una alternativa habitacional a Mari Carmen, que pase preferentemente por permanecer en su domicilio de toda la vida.
En Valladolid, en los últimos tiempos, el Sindicato de Vivienda viene peleando contra el acoso inmobiliario y el negocio de la vivienda, en defensa de un derecho cada vez más alejado de la ciudadanía y más bajo el poder de especuladores, bancos y fondos buitre. Este tridente y la pasividad de las instituciones fueron los artífices de otro desahucio que indignó a la ciudadanía: el de Verónica y sus tres hijas en el Barrio España en febrero de 2025.

