Alejado de las tendencias mayoritarias y enfocado en crear obras deliciosas, trabajos que perduren en el tiempo, The New Raemon vuelve a Valladolid y regresa a Pintaderas (este sábado 26, a las 13:00), donde ya ha actuado en otras ocasiones, tanto solo como acompañado (lo hizo hace unos meses junto a Ricardo Lezón, de McEnroe, por ejemplo).
El artista barcelonés, cuyas decisiones artísticas y empresariales le han situado con mucho mérito en los márgenes de la industria, ha respondido a unas cuantas preguntas de Social24Horas, en la previa de su visita a Pucela. La agenda le lleva en los próximos días y semanas también a Alcázar de San Juan, Zaragoza, Barcelona, Sabadell, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid y otra decena de rincones del territorio nacional.
PREGUNTA. ¿Cómo recupera uno su catálogo? ¿Fue fácil cuándo lo hiciste hace unos años o fue toda una cruzada?
RESPUESTA. Pagando, esa es la realidad. No fue fácil, tuve que trabajar mucho para conseguirlo.
P. ¿El sello Cielos Estrellados es una herramienta de resistencia? ¿Una huida hacia adelante?
R. Es mi forma de situarme en el mapa y seguir haciendo mis cosas tranquilo. Huir de las cosas es una estupidez.
P. En los tiempos que corren, en esta era digitalizada, ¿hay que estar siempre presente para el público?
R. Lo importante es hacer tus cosas y construir tu propio público. Lo otro es entrar al trapo de estar compitiendo con otros compañeros, esa es una senda muy tóxica que hay que evitar a toda costa.
P. Son once meses ya del lanzamiento de Ocurrimos lejos, un disco tan bello y relajante como todos los anteriores. ¿Qué sabor te deja este año respecto a la recepción del álbum?
R. Es un disco muy hermoso, y es muy gustoso de interpretar en directo, me gusta mucho su sencillez y profundidad. Pienso que es un buen álbum, de los mejores que he hecho.
P. Por desgracia, pérdidas muy importantes fueron el motor de muchas de las canciones de tus dos últimos discos en solitario. ¿Escribir te funcionó como vía de descarga? ¿Dio resultado?
R. No lo hice buscando ningún resultado, me pareció bonito hablar de cosas de las que no se habla en canciones actuales, hacer de lo complicado de la vida y su aceptación algo bello.
P. «La vejez se acerca» dices al principio de Diez años en un día. ¿Es un tema al que le das vueltas el del paso del tiempo?
R. Vivo en el presente, cada día y cada gesto importan. Lo que más curiosidad me despierta del tiempo es lo que hacemos y cómo nos relacionamos con él. Curiosamente hace relativamente poco vi el documental La Historia Del Tiempo y me pareció muy profundo e interesante.
P. En esta perspectiva, ¿enganchar con el público más joven es algo a lo que dedicas esfuerzos?
R. No le dedico ningún esfuerzo a enganchar a nadie, hago mis cosas porque me parecen bonitas de hacer, si alguien se emociona con ellas me alegra mucho, pero no dedico esfuerzos a seducir a nadie. Hago mis cosas, y punto.
P. Hablando de jóvenes, ¿cuándo te diste cuenta de que tus niñas iban para artistas también?
R. ¿Qué es un artista? Pienso que artistas somos todos, reducirlo solo a los actores, músicos, pintores, cineastas, etc., es obviar que todas las personas son creativas y tienen potencial para hacer lo que se propongan. Dicho esto, si mis hijas hacen también música y lo disfrutan me parece precioso. Mi hija Leia toca el bajo en mi banda y a todos nos encanta tenerla con nosotros.
P. Háblanos del hallazgo de Los archivos de Garfunkel. ¿Dónde los encontraste? ¿Los tenías olvidados?
R. Limpiando el garaje de mi madre encontré el 8 pistas digital en el que grabé mi primera maqueta, años antes. La última vez que lo quise encender, el disco duro no arrancó, pero esta vez sí lo hizo y me lo llevé corriendo a casa para volcar aquellas maquetas y mezclarlas de nuevo. Tuve suerte, cuando terminé de volcarlas dejó de funcionar, así que lo interpreté como una señal: había que hacer algo con aquellas grabaciones.
P. ¿Qué sensación te quedó después de la primera escucha de este material antiguo?
R. Muy emocionante, son primeras tomas de aquellas viejas canciones. Todo lo bueno de mi primer disco ya estaba en esas grabaciones preliminares.
P. ¿Qué queda de aquel Ramón de las primeras grabaciones como The New Raemon?
R. Mismo corazón, barba más blanca.
P. Apostaste hace tiempo por un tipo de presentaciones ante tu público, más íntimas, alejadas de los nuevos formatos más multitudinarios. ¿Qué siente uno tocando en Pintaderas respecto a actuar en un polideportivo?
R. Mira, a mí lo de tocar en un polideportivo me suena peor que hacerlo cerquita de la gente que disfruta con mis cosas. Son maneras de ver la vida.
VDL

