CCOO Castilla y León ha lamentado el fallecimiento de cuatro personas trabajadoras en el mes de octubre durante su jornada laboral. La preocupante y dramática lacra que supone la siniestralidad laboral en la Comunidad, en los 10 primeros meses de 2025 dejó 44 fallecidos, de los cuales 35 fueron en jornada laboral y nueve “in itinere”. Con los sectores Industria y Servicios como los que acumulan mayor número de accidentes mortales (diez y catorce, respectivamente), y el sector de la Construcción como el sector que refiere un mayor incremento interanual pasando de tres accidentes mortales en 2024 a siete en el presente 2025, se pone de manifiesto la inexistencia o ineficacia de las medidas de seguridad en los centros de trabajo.
El 57 % del total de los accidentes mortales en jornada laboral (20) de la Comunidad son accidentes mortales no traumáticos (infarto, ictus, etc). Accidentes de trabajo que para Fernando Fraile, secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Castilla y León, están directamente relacionados con “la organización del trabajo”. Para visibilizar esta situación, CCOO llevó a cabo este 3 de diciembre a las 12.00 horas concentraciones a la puerta de todas sus sedes de Castilla y León, una acción con la que el sindicato denunció públicamente el repunte de los accidentes mortales y la falta de medidas preventivas eficaces en las empresas.
Los accidentes mortales no traumáticos son patologías asociadas al deterioro de las condiciones de trabajo, como aumentos de cargas y ritmos de trabajo, largas jornadas de trabajo, fatiga, estrés, ansiedad, deterioro de la conciliación de la vida familiar; es decir, consecuencias de la exposición a factores de riesgo psicosocial y sus efectos sobre la salud mental de las personas trabajadoras, directamente relacionados con la organización del trabajo.
Esta situación se ha incrementado en los últimos años, pasando de un 29,41 % en 2023, al presente 57 % en octubre del 2025. Urge ponerle freno de forma contundente. “Es obligatorio por ley la implantación en las empresas de medidas preventivas derivadas de la evaluación de riesgos psicosociales desde el año 1996 que entro en vigor la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”, ha señalado Fernando Fraile.
Esta Ley, que cumple 30 años, reclama una reforma y actualización que dé respuesta a los riesgos emergentes de las nuevas formas de organizar el trabajo con la digitalización de la economía. Según CCOO, tras 20 meses de trabajo en el seno del Diálogo Social tripartito con el Gobierno de España, la patronal en la última reunión de la semana pasada ha evidenciado “su falta de interés y responsabilidad, impidiendo actualizar por consenso el marco normativo de prevención de riesgos laborales”.

Un derecho fundamental y una obligación
En un primer análisis, los datos de siniestralidad laboral en octubre de 2025 mostraban una aparente estabilización, con 35 accidentes mortales en jornada laboral. Sin embargo, un análisis más detallado a nivel provincial desmiente esta impresión. En provincias como Burgos, Valladolid, Soria y Palencia, los accidentes mortales han aumentado, con once muertes en Burgos, siete en Valladolid, cinco en Soria y tres en Palencia. Por otro lado, en León y Zamora se ha reducido el número de muertes, pero ha aumentado significativamente el número de accidentes graves. En León, por ejemplo, los accidentes graves pasaron de 30 en octubre de 2024 a 42 en octubre de 2025, lo que representa un incremento del 40 %.
En otras provincias como Salamanca y Segovia, la siniestralidad mortal se ha mantenido estable, con dos muertes en Salamanca y una en Segovia. Sin embargo, los accidentes graves han experimentado un notable aumento, destacando en Segovia, donde los accidentes graves pasaron de nueve en octubre de 2024 a 21 en octubre de 2025 (incremento del 133 %).
Fraile ha exigido a los organismos competentes que actúen con firmeza ante los incumplimientos de la Ley y adopten medidas urgentes para frenar la creciente siniestralidad laboral. “No es justo ni de derecho que alguien pierda la vida en su lugar de trabajo”, ha afirmado. Además, ha advertido que, sin acciones urgentes, el coste seguirá recayendo sobre las personas trabajadoras. “Cada accidente destruye vidas y familias. No son solo cifras, son personas que fueron a trabajar y no regresaron. Si tu empresa no cumple con la ley de prevención, tú pagas el precio”, ha concluido.
Este mismo jueves, en Valladolid, una mujer ha fallecido mientras trabajaba en un bazar de la calle Labradores. Todavía no se conocen todos los detalles del trágico suceso, pero el sindicato no ha tardado en posicionarse reclamando entornos laborales seguros y una organización del trabajo que proteja la salud, para no caer en la tentación de normalizar el drama, que no cesa.




