Durante el pasado fin de semana se pudieron ver grupos de curiosos y amantes del arte urbano persiguiendo por Valladolid las huellas dejadas por los artistas que han participado y participan en el Ephemera Phestival. Había que mirar hacia abajo, en ocasiones, en el algún cuadro de luces o en la basa de una columna, o hacia arriba, en alguna fachada que tomaba vida al caer la noche.
El certamen, promovido por la Fundación Municipal de Cultura y CreArt 3.0 (que también se encargó de las rutas guiadas), se mantendrá activo también las primeras semanas de octubre: once artistas trabajan en catorce intervenciones, en una nueva demostración de la fuerza artística que atesora la ciudad.
Hay dos llamadas en vigor con fecha y plazo durante los próximos días: Heaven, de Rūta Simutytė, en el museo Patio Herreriano y en el Escaparate de Bang & Olufsen (hasta el 13 de octubre), e Hinchable, de Ratpilot, en la Biblioteca de Castilla y León (del 29 de septiembre al 4 de octubre, a partir de las 19:30 horas. El sábado 4 habrá “Taller de Dados Hinchables” de 11:30 a 13:30 horas).
Por supuesto, aún hay tiempo de conocer de cerca las obras Identidades Colectivas, de Celia Gallego en la Acera de Recoletos y en Gamazo 31; Unnoted, de Rage, en la calle Gardoqui; Valladolid en blanco, negro y colores, de Crayolina, en la Plaza del Corrillo; Mercado Salvaje/ El Principio de Heisenberg/ Transmutación/ Frágil, de Gregori Saavedra, en los mupis publicitarios de la Plaza de Toros, Plaza Zorrilla, calle Magaña y plaza de San Miguel, y Entre luces y sombras, de Juan Cabornero, en la calle Andrés de Laorden y en la calle Concepción.

Próximamente se oficializará el remate final, con los artistas Aches y Martí Sawe iniciando dos nuevos murales. Los detalles de estos esperados trabajos serán desvelados en breve.
Especial realce hay que dar a la fachada del edificio VIVA (calle de San Benito), porque las obras presentadas allí las noches de viernes y sábado, nacieron y murieron allí mismo y en aquel instante. Él que estuvo, lo vio, y el que no, no. La fachada acogió los proyectos Vecinos, de Lara de la Puente, y Domar la Luz, de Oihan. Fueron la última estación de las rutas guiadas organizadas por CreArt 3.0.
El primero de ellos fue un videomapping participativo, concebido como un collage colectivo de historias que reflexionan sobre la tensión entre soledad y comunidad latente en la ciudad. Los visitantes tenían la oportunidad de bailar ante una cámara y ver cómo su silueta ayudaba a montar un puzle. En la segunda intervención, Oihan (Guille Aragón, baterista de Arizona Baby y Cosmic Birds) incorporó el espacio urbano a una ecuación que sumaba imágenes en directo y música en vivo. Le acompañaban en la velada, y eso es todo un lujo, Hazy Ben, Ángel Román y Héctor de la Puente.





