El viejo edificio Duque de Lerma con la consigna “OTAN no” vuelve a la vida con King Kong encima de la mano de Psychollage y su exposición “Collage analógico”, que puede visitarse hasta final de mes en la librería Akelarre (Juan Mambrilla, 19, Valladolid). Los culpables son Marta Campesino (Valladolid, 1971) y César Rodríguez (Valladolid, 1975), compañeros de vida y arte, capaces también de arrastrar a la cultura pop a la barca del estanque del Campo Grande.
El viaje de la vida, que los ha llevado desde la Circular y Pajarillos hasta Vadillos, y todos los libros y películas que han devorado por el camino, han hecho que Marta y César vayan acumulando información que necesitaba urgentemente una vía de escape. Acostumbrados a los procesos creativos de sus lámparas artesanales (ese ha sido su día a día artístico en los últimos tiempos), la muestra “Collage analógico” es fruto de un año de experimentación con una técnica que les atrae desde siempre pero que es ahora cuando ha dicho presente.
De cualquier rincón surge una idea: “Enciclopedias viejas, revistas… Somos un poco basurillas”. Intentan que sus trabajos, tal y como explica Marta, sean lo más reciclados posibles, aunque a veces para apuntalar un concepto necesiten imprimir alguna imagen o algún texto desde internet.
No es que encuentren muchas cosas que les valgan, sino que, como dice César, las cosas van encontrándolos a ellos, “principalmente encima de los contenedores de papel”. Son casi siempre “pequeños tesoros” a los que dan “una segunda vida”.
Hay riesgo de que esto de rebuscar por las esquinas se vaya convirtiendo en obsesión, ahora que, para César, “pasar por contenedores y no mirar, es pecado”. Todo les viene bien en un mundo en el que cada vez se desecha más y más.

Pegado a estos trozos de recuerdo, retales y materiales abandonados que conforman las obras de Psychollage hay un mensaje que busca ser canalizado, más allá de la estética pop pucelana (Elliot y E.T. llegan a sobrevolar la Cúpula del Milenio). Este mensaje puede ser el cuidado del planeta, puede ser toda clase de amor o puede ser también la salud mental. Todo envuelto en la poesía que, en palabras de Marta, va implícita en esta disciplina.
Para los visitantes que quieran hacerse con un pedacito de la exposición “Collage analógico”, Psychollage pone a la venta en Akelarre reproducciones digitales de los trabajos, en formatos A4 y A5. De este modo, lo que tira el vecino al contendor podrá estar, previo paso por las mentes y manos de esta pareja artística, enmarcado en la pared de tu casa.
Víctor David López



