Entre los días 3 y 6 de septiembre, el entorno de la localidad burgalesa de Covarrubias volverá a ser centro neurálgico del Festival Internacional de Mujeres Creadoras de Castilla y León (FIMUC), tradicional encuentro de artistas llegadas de distintos rincones de Castilla y León y del mundo, que por séptima vez llenarán todo de arte e ideas, de ilusión, de fuerza y de compromiso social.
Mujeres de diferentes disciplinas artísticas ofrecerán en este entorno rural una visión alternativa y emotiva, que además apoya el desarrollo del tejido de la zona del Valle del Arlanza y Covarrubias. Toneladas de encanto, miles de historias y todo el talento que uno se pueda imaginar.
Tal y como dice Cristina Izquierdo, directora artística del FIMUC, “este festival no es solo una celebración: es un gesto de afirmación personal, de identidad colectiva, de palabras dichas con voz propia, de los saberes que nos habitan y nos sostienen”. Crear, bajo su experiencia, “también es rehacer, rescatar, resignificar, repensar”. Este año, explica Izquierdo, “el festival late con ese pulso: crear es volver a mirar”.
La programación completa de esta edición puede consultarse en este enlace. Habrá música, circo, teatro, danza contemporánea, exposiciones e incluso se construirá un puente: Olivier Grossetête guiará al pueblo en la construcción colaborativa conjunta en cartón del antiguo puente y su torre, derribada en 1.888 con la llegada de los nuevos tiempos y de los vehículos que no sabían frenar ante la historia.
Origen de un festival
El FIMUC nace del deseo de unir las voces e inquietudes de las mujeres creadoras -entendiendo «creación» en su amplio sentido- en un proyecto humanista y vibrante, con el objetivo de dar valor a la mujer y reflejar el alma, la intensidad y fortaleza de su proceso creativo en todas sus variantes y disciplinas.
El Festival encuentra su sede en la Comarca del Arlanza- Covarrubias como una oportunidad de desarrollo y mirada al medio rural así como a su historia y patrimonio, con el fin de ponerlo en valor y crear las sinergias del territorio que el hecho creador supone: buscar un modelo de economía rural que se asiente en el tiempo y fidelice y apoye su desarrollo.




