Las reivindicaciones de la clase obrera vallisoletana se centran estos días en la huelga de las 112 trabajadoras y trabajadores de la fundición de aluminio Saeta Die Casting (desde 1980 perteneció al grupo Indal, y en 2012 pasó a formar parte del grupo Philips). Los paros comenzaron el pasado 31 de mayo.
La controversia por las condiciones laborales (riesgos físicos y psicológicos, trabajo penoso, acoso laboral, etc.), sobre todo en talleres, hace que el comité de empresa continúe presionando a la compañía. El seguimiento de la huelga en primera línea de producción es mayoritario.
“De momento seguimos con las concentraciones en las puertas de Saeta los martes y jueves a la 13:30”, informa a Social24Horas el presidente del comité de empresa, Diego Gómez Caballero (Confederación General del Trabajo -CGT-). “La empresa nos ha reunido hasta en dos ocasiones, pero solamente para decirnos que lo que estamos haciendo es ilegal, argumentándolo en que todos los estudios que tienen sobre prevención están dentro de la legalidad. Les indicamos que eso no les exime de que los trabajadores puedan reclamar la penosidad: se cumplen todos los requisitos para poder solicitar que se reconozca esta penosidad”.
La huelga ahora mismo ha pasado a registrarse como indefinida los siete días de la semana, para poder endurecer el paro en el momento que se precise si los sindicatos que forman el comité de empresa (sobre todo CGT y CCOO) así lo consideran ante la negativa a negociar por parte de la empresa. “Debido a la huelga, están parando líneas de producción en Signify (división de iluminación del grupo Philips), pero esto parece ser que al gerente de las dos fábricas (Arturo González Sexma) no le afecta”, comenta Gómez Caballero. “Es más: prefiere subcontratar los procesos de fundición antes que sentarse a hablar con el comité de empresa”.
Desde este comité plantean organizar en las próximas semanas otra marcha en forma de reivindicación recorriendo los poco más de dos kilómetros que separan la sede de Saeta Die Casting (c/ Aluminio. Polígono de San Cristobal) y la factoría Signify (c/ Arca Real).
“Las personas que trabajan en Saeta lo hacen en condiciones laborales en las que están expuestas a humos derivados de la fundición del aluminio”, señalan desde Comisiones Obreras (CCOO). Esto puede “generar problemas respiratorios, como la fibrosis pulmonar severa”. Según esta organización, tanto por el ruido de la factoría como por las condiciones ambientales, también pueden aparecer “alteraciones del sistema nervioso, estrés y pérdida de audición”.

Hasta hace cuatro meses, además, la plantilla no contaba con un cuarto de primeros auxilios. El comité de empresa logró que adaptaran un espacio para este fin después de exigirlo durante mucho tiempo.
La CGT ha comenzado el proceso de apertura de una caja de resistencia para subsanar en cierta medida las pérdidas económicas de los trabajadores: ya llevan un mes con las paradas. En breve se conocerán los detalles de esta iniciativa, por ejemplo, el número de cuenta bancaria en el que se podrá apoyar la causa.
El sindicato Unión General de Trabajadores (UGT) se ha distanciado, de momento, de este proceso de huelga, desvinculándose de cualquier movilización. Esperan que vuelva la normalidad lo antes posible. No se conocen declaraciones públicas suyas al respecto del conflicto.




