En uno de los escenarios más acertados del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle (TAC 2025), el de las Ruinas de la Colegiata, los espectadores tuvieron la oportunidad de presenciar una manera brillante de contar una historia a base de movimientos plásticos y vaivenes giratorios. Todo sucede alrededor de un único objeto: el mástil de madera que corona un tablado redondo.
La trama de Dialogue, espectáculo de la compañía francesa ISI, de Lucas Struna, analiza las singularidades de una relación, el devenir de los acontecimientos cuando amamos y cuando somos amados, las distintas fases por las que transitamos, las épocas de entusiasmo y las etapas de angustia.
El mástil es al principio un obstáculo, así lo atestiguan los pasajes con una voz en off que te recita y te arropa en un par de secuencias del show, con las dos únicas intérpretes, Joana Nicioli y Carlotta Lesage, atendiendo a los susurros. Si pusiéramos nuestros miedos uno al lado del otro, dice la voz, juntos harían una danza.
A veces, Nicioli y Lesage intentan, desde la comunicación, solucionar juntas el malentendido. Otras veces se dan la espalda y bailan cada una por su lado. Es triste y bello su momento de desconexión, cuando están a punto de perderse.
Poco después, ese mástil se va convirtiendo sin prisa pero sin pausa en el eje de la reconciliación de la pareja, en la revolución del querer. No siempre sucede así en la vida real, pero sobre este escenario del TAC la cosa acaba bien.

A los mandos de la música, a pocos metros del mástil, puede verse a Alexandre Meriau, soltando programaciones mientras completa la ambientación de ese rincón soleado de Valladolid con el punteo de su guitarra eléctrica. Meriau lo hace sencillo pero logra inculcar más vigor a la actuación y también consigue que la energía de este diálogo llegue más adentro.
Hay tres pases por delante todavía para disfrutar de Dialogue en el TAC 2025: sábado a las 22:00 y domingo a las 12:00 y a las 19:00.
VDL




